Reflexiones Australes

El primer mes del Presidente Kast en Chile

Tras tomar posesión del cargo el 11 de marzo recién pasado, el gobierno del Presidente de Chile José Antonio Kast, se ha encontrado con un panorama desolador al interior del Estado. Decenas de miles de empleados enquistados en empresas públicas y en ministerios. Durante el gobierno de Gabriel Boric, la izquierda transformó al Estado, en una fuente de empleo para amigos y “compañeros de lucha”. El problema ahora es cómo alivianar y lograr hacer más eficiente al aparato público. Diversas normas legales de amarre, dificultan la gestión de ministros y subsecretarios recién asumidos. Se han encontrado miles de facturas que debieron ser pagadas en 2025, con cargo al presupuesto de ese año, postergadas para que el nuevo gobierno “se haga cargo”. La situación de las finanzas públicas presenta un déficit fiscal muy por sobre lo que Chile mostró en su época de gloria. El aumento del precio de petróleo, en un país dependiente de energía externa, complican los planes del gobierno. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz planteó de entrada un plan de reducción del gasto del 3% en cada ministerio. Esto ha sido exceptuado para el Ministerio de Seguridad Pública, habida cuenta de la crisis que vive Chile en esta materia, lo que refleja parte del legado del nefasto gobierno de Boric. En otras materias, han surgido críticas por la remodelación del edificio de la casa matriz de Codelco -principal empresa productora de cobre del mundo- cuyo costo de casi US$ 60MM, más que triplicó la estimación original. Este problema, que parecería menor, se agudiza pues la estatal Codelco es claramente menos eficiente que sus competidores privados y su rentabilidad es mucho más baja. En otros frentes, la recién nombrada ministra de Ciencia y Tecnología, Ximena Lincolao, fue retenida y agredida por un grupo de estudiantes comunistas, cuando la ministra había sido invitada a la Universidad Austral de Chile. El rector Egon Montecinos, de ultraizquierda, no llamó a la policía para proteger a la ministra y ha intentado deslindar responsabilidades, aunque siempre supo de que un grupo de estudiantes intentarían enfrentar a la ministra. Lamentablemente, el nuevo gobierno chileno ha presentado una baja en su porcentaje de popularidad, producto del aumento en el precio de los combustibles, en etapa previa al invierno chileno. Los ciudadanos, ajenos a las causas del alza, solo esperan que el gobierno subsidie y no enfrente el problema con alzas de precios. El Gobierno de Kast, intenta aceleradamente, destrabar la aprobación de proyectos de inversión, los que han estado inmovilizados por una maraña de funcionarios que en vez de promover la inversión, se oponían a ella por causas injustificadas. Las perspectivas de crecimiento para Chile en 2026 se espera se sitúen entre el 2% y el 3%. Las industrias que tirarán el carro de la economía, además de la minería, serán la industria salmonera en donde Chile es un jugador mundial relevante, la agroindustria y la industria forestal, algo deprimida en el último tiempo. El gobierno no descarta iniciar acciones legales contra autoridades que abusaron con los recursos públicos de los chilenos. El grupo de jóvenes que gobernó Chile, no tenían el conocimiento, ni la capacidad, ni la experiencia, ni la ética que se requiere para gobernar un país civilizado. Boric y su pandilla, “jugaron a gobernar”, y ahora el gobierno que lo sucede y el pueblo chileno, están pagando las consecuencias. Se anuncia que el expresidente Boric - ahora con salario vitalicio- se apresta a viajar en abril a España, a un encuentro en defensa de la democracia y en mayo a Alemania y el Reino Unido. Habría sido más consecuente de su parte que hubiese viajado a Cuba, Nicaragua y Venezuela, países en donde su ideología se expresa en plenitud. Boric ahora circulará por el mundo dando cátedra y siendo escuchado por auditorios repletos de progresistas que viven engañando a soñadores incautos, quienes aún creen en la economía del bienestar y en un Estado todopoderoso. Al Presidente Kast le tocará una etapa difícil, pues debe reconstruir primero, antes de liderar un salto al desarrollo al que tanto aspiran los chilenos de bien.