Símbolos sin tiempo

María Jesús Montero: la exministra poderosa

Resulta incomprensible que la exvicepresidenta y exministra de hacienda del gobierno de Sánchez, María Jesús Montero, autoproclamada, a bombo y platillo, “la mujer más poderosa de la democracia española” y reciente candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, haya perdido las elecciones, y que perdiéndolas haya colocado a su grupo político en el peor de todos los escenarios... porque ha hundido al PSOE de Andalucía, en el mismo espacio en el que JuanMa Moreno ha vuelto a ser decisivo triunfador y donde Vox va a tener bastante que decir y decidir.

Es también incomprensible que numerosos españoles, en este caso andaluces, no hayan sabido dilucidar, para elegir e incluso para encumbrar e idolatrar a una gobernante que, desde la “humildad” más estrepitosa y más patética, se erigió en adalid de los santos griales de la política española. María Jesús Montero es esa lideresa que tanto daño ha hecho a miles de españoles. Porque la exministra ha gobernado de espaldas a la realidad. Ha subido los impuestos sin ningún tipo de miramientos, ya que su labor como ministra de hacienda consistía en estrujar y comprimir a las pequeñas y medianas empresas que tanto empleo han creado a lo largo y ancho de toda esta piel de toro que da signos de estrechez y de miseria. María Jesús Montero fue además la ministra que, a lo largo de la historia de nuestra democracia, ha arruinado y ha dejado a muchos autónomos españoles sin medios para sobrevivir, ya que - muchos de ellos - no tienen ni siquiera derecho a ninguno de todos esos beneficios económicos de los que el gobierno de Sánchez tanto ha presumido.

María Jesús Montero ha obtenido los resultados electorales que merecía tener, ya que el pueblo que vota en libertad nunca se equivoca. Porque ese es el principio básico de la democracia. Y todo lo demás son cuentos chinos... Eso es más o menos lo que les ha sucedido a muchos españoles durante el gobierno de Pedro Sánchez, con el consiguiente beneplácito de ese otro expresidente tan amigo y confidente de Maduro que apellida Zapatero.

María Jesús Montero ha marcado unos mínimos en las elecciones andaluzas, ya que incluso, en los recientes comicios, los electores de la provincia de Almería han relegado al PSOE hasta convertido en la tercera fuerza política de su provincia, y Vox tomó la delantera.

Ahora María Jesús Montero habrá de continuar en la oposición o, en su caso, aceptar alguno de los jugosos cargos, gratificadores y evasivos por los servicios prestados. Veremos qué sucede durante los próximos meses… cómo se manifiesta desde la oposición o cómo se distancia de ella, poco a poco.  

María Jesús Montero, de momento, debería de hacer un ejercicio de humildad. Legitimar la democracia y no perder el suelo de vista, porque la que pensó que era poderosa se ha quedado sin alas para seguir volando libremente.