HODIO
Hace unos días, en el 1º Foro contra el Odio celebrado en Madrid, se presentó la llamada Huella del Odio y la Polarización. Se trata de una herramienta desarrollada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a través del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), cuyo propósito es medir y visibilizar la presencia del discurso de odio en redes sociales.
HODIO se basa en la publicación periódica de un ránking que mide:
- Prevalencia del discurso de odio.
- Amplificación del contenido.
A partir de estos parámetros, la plataforma publicará un informe semestral con un ranking comparativo entre redes, elaborado con criterios académicos, estándares internacionales y la combinación de análisis automatizado y revisión experta. En otras palabras: una radiografía del odio digital.
Personalmente considero que este tipo de herramientas son esenciales. Solo con un diagnóstico riguroso de la situación, es posible comprender lo que ocurre, poder tomar acción, y abordar el problema de raíz.
El contexto no es alentador, ya que, a nivel global, en los últimos años, la polarización y los discursos de odio han crecido.
Según el Informe Anual 2025 sobre Racismo en el Estado Español de la organización SOS Racismo, algunos puntos actuales que profundizan la situación son:
- Contexto internacional hostil: El auge de la derecha y extrema derecha en el Parlamento Europeo impulsa una agenda más restrictiva y genera divisiones profundas entre Estados miembros sobre el nuevo Pacto de Migración y Asilo. Se ponen en cuestión garantías legales básicas.
- Falta de coordinación europea: No existe una política migratoria común real; muchos Estados actúan unilateralmente mediante acuerdos bilaterales, lo que debilita el papel de la Unión Europea como garante de derechos.
- España como reflejo de esta tendencia: Crecen narrativas alarmistas, y se intensifica la externalización del control migratorio mediante acuerdos con países como Marruecos, Mauritania o Senegal.
- Auge del ciberodio y racismo digital: Plataformas como X, Facebook, Instagram o YouTube amplifican mensajes racistas, bulos y campañas de odio, especialmente contra menores migrantes no acompañados. El sistema FARO del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que analiza en tiempo real mensajes de odio en redes, detectó casi 29.000 mensajes en 2025.
- Insuficiencia de la regulación y necesidad de acción: Las políticas de moderación siguen siendo débiles; se requieren leyes más firmes, sanciones, educación digital crítica y una respuesta institucional coordinada.
El odio y la polarización deterioran la convivencia democrática y el debate público, afectan al bienestar social y la salud, especialmente de los colectivos más vulnerables. Analizarlo permite identificar de manera precisa y rigurosa el odio y la polarización en redes, proteger a los usuarios, promover entornos digitales más seguros y generar una ciudadanía consciente y responsable, por lo que es sumamente importante trabajar para erradicarlo.
Aunque hoy la plataforma HODIO no se encuentra terminada, sino en fase de revisión técnica, sin dudas es un gran paso hacia el desafío de estos tiempos: terminar con el discurso del odio, abrir la mente y el corazón a la injusticia, a lo que le sucede al otro, cultivar solidaridad, empatía, y que todos y todas los y las ciudadanos sean conscientes que no se puede caer en el discurso del odio, la descalificación y el ego propio.
La única forma para que exista paz y derechos para todos y todas es buscar el bien común, y ese camino sólo puede ser a través del amor.