La mirada de Ulisas

¿Hay derecho...?

LA MIRADA DE ULISAS no puede callar ante tanta injusticia: la mala leche de parte de individuos con el corazón de piedra o simplemente sin corazón. Resultan como aquellos asesinos que, una vez cometido el crimen, ni siquiera le ven el mal al acto. Les parece tan lógico que toda empatía con el otro se esfuma. Es el caso de personas que mantienen un discurso hueco o mal intencionado sin reflexión.

Lo que la Mirada de Ulises les va a narrar le sucedió al escritor David Mendel. Le mandaron mensajes de no creer cuando recibió un misil frente a su casa que causó un cráter gigante. Unos muy solidarios con palabras de consuelo y otros con una agresividad inusitada, como: lástima la mala puntería del misil por no haberte caído encima. Con la altura de su pluma les contestó: “No sabes si apoyo al gobierno de Israel o si me opongo a él, y aun así deseas verme muerto. No sabes si defiendo la existencia de un Estado palestino o si lo considero un peligro existencial, y aun así deseas verme muerto. No sabes si soy un médico que trata a pacientes con cáncer o un ingeniero que ha contribuido a desarrollar tecnologías como Waze, Mobileye o incluso componentes que usas a diario, y aun así deseas verme muerto. En realidad, no sabes nada de mí. Y, sin embargo, deseas verme muerto. Lo único que sabes es que vivo en Israel. Y eso te basta para desear verme muerto”.

La Mirada de Ulisas se queda atónita frente a la maldad de gente prejuiciada. ¡A ella le cuesta matar una mosca, aunque sea con la mirada!  No logra entender que algunos se permitan desear la muerte del semejante de manera tan abierta y sin ningún tipo de consideración. Quizá, la única: saber que es un habitante de Israel, la Tierra Prometida, que se ve amenazada y atacada.  A los antisemitas o antisionistas, que es lo mismo, los tiene sin cuidado la situación de esa pequeña tierra. Un terruño ancestral que se viste de progreso y de adelantos científicos. Benefician al mundo, inclusive han salvado a pueblos enteros de la hambruna con la invención del riego gota a gota y ¡qué decir de hacerle frente a numerosas enfermedades con soluciones israelíes, listas a ser compartidas con los prójimos. Además, de innumerables inventos que han dado bienestar a la Humanidad. ¿Es a ese pueblo al que hay que perseguir? El único democrático de la región que da tantos Premios Nobel. Pregúnteselo, queridos lectores: ¿si no se están cometiendo atropellos? Determinados individuos se dejan llevar por sentimientos bajos y despreciables. Les aseguro que no existe israelí que se contente con la muerte de civiles, aunque sean del campo enemigo. Saben distinguir entre los terroristas y sus propias víctimas. Les duele la situación del pueblo iraní, libanés o de Gaza. Sabe que son víctimas de regímenes con represiones que le disparan a toda disidencia o diferencia. Israel defiende una civilización que corresponde al mundo civilizado.