La Montaña Mágica

Floribus

A finales de los años ochenta, la fotógrafa colombiana Mónica Herrán, viajó a la antigua ciudad de Cartago, en Túnez, y en el Palacio de Adriano arrancó una flor de su jardín. Mónica la guardó en el libro que en ese momento leía, y la trajo a Colombia. 

La flor se llamaba la amapola de Adriano. Al cabo de los años, Mónica volvió a abrir el libro, y se encontró con la flor desecada. 

Allí surgió la idea de hacer una serie sobre flores. Entonces, escaneó la amapola antes de que se fuera a deshacer, y comenzó a tratarla a nivel digital. 

El resultado fue una colección de flores vivas y multicolores, que hoy se encuentran plasmadas en un libro publicado por Soil Net y la Casa Herrán-Herrán, y en la actualidad, se expone en la ciudad de Cali.

Desde la antigüedad, Plinio el Viejo, ya hablaba de las flores, en su magnífica obra titulada Historia Natural. Luego vinieron grandes biólogos como Carlos Linneo y Charles Darwin, quienes emprendieron largos viajes para descubrir estas maravillas de la naturaleza, y las comenzaron a clasificar. 

Desde las culturas egipcias, griegas y latinas, hasta las culturas indígenas de América, las flores han hecho parte de los ritos y las fiestas colectivas, dándoles nuevos significados y asignándoles sorprendentes simbologías.

La flor azul es de Georg Trakl. La flor amarilla 

El viaje de Alejandro von Humbolt y Aimé Bonpland al Nuevo Mundo dio pie para que los dos botánicos europeos, lograran dibujar, con la ayuda de pintores, cientos de especies florales, que hoy, bajo la dirección del Instituto Humboldt, se encuentran en el claustro de San Agustín, en Villa de Leyva. 

Mónica Herran dedica su exposición a los científicos europeos, como una manera de continuar con su legado. 

En la muestra de la fotógrafa encontramos una variedad de imágenes hechas a color, y tratadas digitalmente, donde se da cuenta de la rica y exuberante flora del suroccidente colombiano. 

Allí desfilan hermosas adelfas, bellas astromelias, y exuberantes alhelíes, para dar fe de que la naturaleza imita al arte, y el corazón de los humanos aún se sorprende cuando se recibe un ramo de rosas amarillas. 

Posdata: La exposición de la fotógrafa Mónica Herrán se encuentra exhibida hasta el 6 de marzo, en la galería Kolectiva de Cali.