Reflexiones Australes

España y Chile: lo que se aproxima

El  reciente cambio de gobierno en Chile y una alta expectativa de que en España, más pronto que tarde, asumirá un gobierno de otro signo político, anticipan una potente interacción económica, cultural y política entre el Reino de España y la República de Chile. En las últimas décadas, los empresarios españoles han sido grandes protagonistas de inversiones en infraestructura vial, energías renovables y también en agroindustria. En el mundo financiero -banca y seguros- también España es un actor importante en el mercado chileno. El 14 de septiembre tendrá lugar en Madrid, una nueva versión del Chile Day, evento que congrega a 4 centenares de profesionales chilenos del sector financiero, quienes discutirán con sus pares españoles, nuevas formas de cooperación. A inicios de noviembre próximo, el presidente José Antonio Kast participará en Madrid en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, la que irá acompañada de una Cumbre Empresarial. Finalmente, la tercera semana de noviembre, tendrá lugar en Santiago de Chile, una nueva versión del ETM -Emprende tu Mente-  que se ha constituido en una suerte de cumbre regional para emprendedores e innovadores. Este año el país invitado será España, para lo cual ya muchas empresas españolas han comprometido su participación. Es oportuno destacar que España ha sido uno de los 4 países más importantes en cuanto a inversión extranjera en Chile. Aunque de manera más incipiente, inversionistas chilenos han incursionado en España en el negocio del gas, también en el sector forestal y agroindustrial y recientemente en el sector financiero. Hace una semana visitaron Chile dos importantes directivos de la CEOE, quienes participaron en varios encuentros con autoridades de gobierno y dirigentes de patronales, todo esto bajo la organización del Consejo Empresarial España-Chile, que hizo de anfitrión. Además del área de concesiones en infraestructura, los sectores  telecomunicaciones, pesquero, vitivinícola y turismo, asoman como tremendas oportunidades para negocios e inversión entre España y Chile. Ambos países están enfrentando los negativos efectos del creciente absentismo laboral, la inmigración ilegal y un fuerte aumento de los costes laborales. En efecto, las reducciones de jornada laboral y en general el aumento de los costes de contratación y despido, han sido elementos que han ralentizado el empleo y el crecimiento. Chile en el pasado ha seguido y muchas veces importado prácticas españolas, las cuales no siempre han sido beneficiosas para su economía. Afortunadamente, el “progresismo” se despidió de Chile en las urnas, y se percibe que en España también serán los ciudadanos quienes dirán basta, al populismo y al Estado expansionista. Tras un primer semestre difícil, explicado por la nefasta herencia del gobierno de ultraizquierda del joven Boric, se anticipa en Chile un duro segundo semestre, para dar paso a partir de inicios de 2027, a un mayor dinamismo en la economía. Grandes proyectos que estaban paralizados en la agobiante burocracias estatal, se han empezado a movilizar, lo que genera optimismo en el mundo empresarial chileno. Los plazos de aprobación de los proyectos se han acortado y el Estado chileno -muy grande aún- empieza a facilitar la inversión, lo que da esperanzas. Cómo se esperaba, la izquierda chilena intenta bloquear al gobierno y dificultar el desarrollo económico, para intentar volver a gobernar en 2030 y así dar empleo a sus correligionarios y amigos, quienes en su mayoría solo encuentran “trabajo” en organismos internacionales, hoy bastante desprestigiados. Los cambios de gobierno en Argentina, Perú, Bolivia, Paraguay, Ecuador y ahora último en Colombia, han generado un animado ambiente regional, que le dice adiós al populismo trasnochado del “Grupo de Puebla” y a los amigos del futuro convicto Zapatero.