Los sindicatos de trenes mantienen la huelga ferroviaria que podría cancelar más de 1.000 trenes comerciales del 16 al 20 de febrero
Los sindicatos Semaf, CCOO y UGT, que han convocado la huelga ferroviaria prevista del 16 al 20 de febrero, han ratificado los paros tras no haber alcanzado acuerdo con el Ministerio de Transportes, advirtiendo de que la medida podría provocar la cancelación de más de 1.000 trenes comerciales de Renfe, Iryo y Ouigo si no se llega a un entendimiento previo a la protesta.
Los sindicatos involucrados en la convocatoria de huelga del sector ferroviario han decidido mantener los paros programados para la semana del 16 al 20 de febrero de 2026 pese a los contactos con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Según los representantes sindicales, el conflicto deriva de la falta de acuerdos sobre condiciones laborales, plantilla y protocolos, y su impacto podría ser significativo.
Según cálculos sindicales, de mantenerse la huelga sin cambios en las negociaciones, podrían cancelarse más de 1.000 trenes comerciales durante esos días. Se trata de servicios programados que incluyen rutas de media y larga distancia, así como algunas conexiones regionales, y cuyo funcionamiento depende directamente de operarios que se han adherido a los paros.
Los convocantes han advertido de que los efectos se dejarán notar especialmente en trenes de viajeros, aunque también han señalado que el funcionamiento de ciertos trenes de alta velocidad, servicios de mercancías o enlaces transversales podría verse afectado en función del seguimiento de la huelga en cada provincia y de las franjas de servicios mínimos que se acuerden con la administración.
Fuentes sindicales explican que las negociaciones con el Ministerio han abordado cuestiones como la estabilidad en el empleo, la contratación, la modernización de la flota y condiciones retributivas, pero que aún no se ha alcanzado un consenso que permita desconvocar los paros. Esta falta de acuerdo ha llevado a los sindicatos a afirmar que "la huelga se mantiene y se hará efectiva salvo que haya un cambio sustancial en las propuestas" antes del inicio de los paros.
La posible cancelación de trenes comerciales se produce en un contexto de alta demanda de servicios ferroviarios tras los incidentes recientes en la red, donde usuarios han expresado preocupación por la continuidad y calidad del servicio. La convocatoria sindical se suma además a otras tensiones en el sector, como las comparecencias de directivos de grandes operadoras ante comisiones parlamentarias y el debate político sobre la gestión de la red.
El Ministerio de Transporte, por su parte, ha insistido en su disposición a continuar negociando con las organizaciones sindicales. En declaraciones oficiales recogidas por diversos medios, portavoces del departamento han señalado que "el objetivo del ministerio es garantizar el servicio y atender las reivindicaciones laborales dentro del marco legal", aunque no han dado por cerrado ningún acuerdo a fecha de hoy.
Mientras tanto, Renfe y otras operadoras han anunciado que preparan planes para minimizar el impacto del conflicto en los viajeros, incluyendo información anticipada sobre horarios y alternativas de transporte, así como la aplicación de servicios mínimos que se anunciarán en los días previos a los paros.