El Teleférico de Madrid inicia su renovación integral con la retirada del cableado original

Simulación del aspecto del teleférico tras su renovación - Imagen Ayuntamiento de Madrid
De icono histórico a transporte del futuro: así será el nuevo Teleférico de Madrid

El Teleférico de Madrid da este martes, 20 de enero, el primer paso visible de su renovación integral, con el inicio del desmontaje del cableado original instalado en 1969. 

La actuación marca el comienzo de una profunda transformación tecnológica y arquitectónica de uno de los iconos turísticos más reconocibles de la capital, impulsada por el Ayuntamiento de Madrid y EMT Madrid, entidad gestora de la infraestructura.

La retirada del antiguo sistema aéreo permitirá avanzar hacia un nuevo modelo de transporte por cable, más moderno, accesible y sostenible, adaptado a los estándares actuales de movilidad urbana y experiencia turística.

De sistema bicable a monocable: una transformación técnica completa

El cableado que ahora comienza a retirarse ha sido durante más de cinco décadas el soporte principal del recorrido de 2,5 kilómetros entre Pintor Rosales y Casa de Campo. Con esta operación, se separa definitivamente la infraestructura aérea de las estaciones terminales, paso previo a la demolición parcial de los edificios existentes.

El futuro teleférico funcionará con un sistema monocable de última generación, equipado con 47 cabinas panorámicas con capacidad para diez personas cada una. Estas nuevas unidades han sido fabricadas en la planta de la empresa Doppelmayr, en Suiza, uno de los referentes internacionales en transporte por cable.

Nuevas estaciones más accesibles y mejor integradas en el entorno

Una vez retirado el cableado, los trabajos se centrarán en la construcción de las nuevas bases de las torres, así como en la instalación de los equipos electromecánicos —motores eléctricos, poleas y cable tractor-portador— que se ubicarán en las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo.

El proyecto contempla, además, un nuevo diseño arquitectónico que busca integrar ambos edificios en su entorno urbano y natural, mejorando de forma notable la accesibilidad, tanto en los accesos como en los recorridos interiores. Para ello, se incorporarán soluciones específicas para personas con movilidad reducida y sistemas de orientación visual mediante pavimentos y colores diferenciados.

Una inversión de más de 26 millones para un teleférico sostenible

La renovación integral del Teleférico de Madrid supone una inversión de 26,26 millones de euros (sin IVA). Parte esencial del proyecto es la optimización del consumo energético y la reducción de la huella de carbono, con una nueva acometida eléctrica ajustada a las necesidades reales de la infraestructura.

El diseño incorpora criterios de eficiencia energética y sostenibilidad ambiental, con el objetivo de minimizar emisiones y garantizar una explotación más respetuosa con el entorno de la Casa de Campo, uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad.

Tecnología punta para mejorar la seguridad y la experiencia del visitante

El nuevo sistema contará con sensores inteligentes en cabinas y pilonas, que permitirán una seguridad activa y un control continuo del funcionamiento. La infraestructura integrará herramientas de análisis digital de flujos y alertas, junto con protocolos avanzados de ciberseguridad.

Desde el punto de vista del usuario, el teleférico ofrecerá información en tiempo real, pantallas interactivas y conexión con aplicaciones móviles, lo que mejorará la planificación de la visita y la experiencia global del trayecto.

Un icono histórico que mira al futuro

Inaugurado en junio de 1969 por el entonces alcalde Carlos Arias Navarro, el Teleférico de Madrid fue construido por la empresa suiza Von Roll y se convirtió rápidamente en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Sin embargo, el paso del tiempo había generado una obsolescencia técnica que hacía necesaria una intervención en profundidad.

Con esta renovación, el Ayuntamiento aspira a preservar el valor simbólico del teleférico, al tiempo que lo transforma en una infraestructura moderna, inclusiva y alineada con los objetivos de turismo responsable y movilidad sostenible, reforzando la imagen de Madrid como destino urbano innovador.