Las empresas que apuestan por la movilidad corporativa reducen hasta un 50% el tiempo en desplazamientos
El Barómetro de Movilidad Corporativa 2026 revela un cambio estratégico en las compañías españolas, donde la eficiencia, la sostenibilidad y la experiencia del empleado ganan protagonismo.
La movilidad corporativa ha dejado de ser un mero coste operativo para convertirse en un factor clave de competitividad empresarial. Así lo concluye el último Barómetro de la Movilidad Corporativa 2026 elaborado por Cabify, que destaca que las empresas con planes estructurados en este ámbito logran reducir cerca de un 50% el tiempo en desplazamientos laborales.
El estudio, basado en datos propios y en el análisis de cerca de 300 compañías, apunta a un cambio de paradigma en la gestión empresarial: la movilidad ya no se percibe únicamente como logística, sino como una herramienta estratégica para mejorar la productividad, optimizar costes y reforzar la propuesta de valor al empleado.
La movilidad como palanca de eficiencia empresarial
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 39% de las empresas identifica la reducción de tiempos como el principal beneficio de una gestión eficiente de la movilidad. Las soluciones tecnológicas aplicadas a este ámbito permiten, además, que los trayectos sean hasta un 46% más cortos en comparación con el transporte público.
En paralelo, el control de costes sigue siendo la prioridad para el 38% de las organizaciones, lo que explica el creciente interés por herramientas digitales que permitan monitorizar y optimizar los desplazamientos corporativos.
En este contexto, Daniel Bedoya, vicepresidente de Movilidad Corporativa de Cabify, subraya que España aún se sitúa por debajo de la media europea en implantación de estas soluciones, aunque reconoce una evolución clara: “Las compañías están cambiando su forma de pensar y ya perciben la movilidad como un elemento estratégico, ligado a la eficiencia, la experiencia del empleado y la sostenibilidad”.
Sostenibilidad: un requisito creciente
El componente medioambiental se consolida como un eje central. Según el barómetro, el 65% de las empresas exige ya flotas electrificadas o planes de compensación de emisiones en sus proveedores de movilidad.
Este compromiso no solo responde a la presión regulatoria —como la futura Ley de Movilidad Sostenible—, sino también a una creciente sensibilidad interna: el 70% de los empleados afirma que una apuesta real por la sostenibilidad incrementa su orgullo de pertenencia a la empresa.
La tendencia se alinea con estrategias ESG cada vez más exigentes, donde la descarbonización del transporte corporativo se posiciona como uno de los principales retos en los próximos años.
Tecnología y digitalización: el siguiente salto
El informe también pone el foco en el nivel de digitalización empresarial. Actualmente, el 57% de las compañías en España se encuentra en un estadio intermedio, combinando procesos manuales con herramientas digitales.
Sin embargo, la evolución es clara: más de la mitad (53%) prevé invertir en inteligencia artificial y analítica de datos para anticipar necesidades y optimizar la gestión de la movilidad corporativa en el corto y medio plazo.
Este avance tecnológico no solo impacta en la eficiencia operativa, sino también en la capacidad de las empresas para adaptarse a nuevos patrones de movilidad.
Nuevos hábitos impulsados por el teletrabajo
El auge del teletrabajo ha transformado profundamente los desplazamientos laborales. Frente a los modelos tradicionales, el 37% de los usuarios corporativos organiza ahora sus trayectos de forma flexible, en función de sus necesidades diarias.
Los datos muestran una concentración de desplazamientos en franjas horarias más amplias —entre las 8:00 y las 11:00 y entre las 16:00 y las 19:00—, especialmente de martes a jueves, siendo este último el día de mayor actividad.
Este cambio obliga a las empresas a replantear sus políticas de movilidad, apostando por soluciones más dinámicas y adaptables, donde la experiencia del empleado gana peso como elemento diferencial.
Asignatura pendiente: medir el impacto real
Pese a los avances, el estudio identifica áreas de mejora. Solo el 31% de las organizaciones mide la satisfacción del empleado en relación con la movilidad, y apenas un 24% evalúa su impacto directo en la productividad.
Una brecha que, según los expertos, será clave cerrar en los próximos años para consolidar la movilidad corporativa como un verdadero activo estratégico dentro de las compañías.