Los ensayos se desarrollan inicialmente en las líneas 10 y 11, durante la noche y sin viajeros, antes de trasladarse a la propia L6 una vez concluyan las obras que se están ejecutando en sus 28 estaciones.
La transformación convertirá a la Línea 6 en la primera línea de Metro de Madrid con conducción automatizada y permitirá incrementar la capacidad del servicio y alcanzar frecuencias de paso de hasta dos minutos.
Las primeras pruebas se realizan de noche y sin pasajeros
Los ensayos han comenzado con el primero de los 48 nuevos trenes adquiridos para este proyecto, una flota que supone una inversión superior a los 531 millones de euros.
Durante esta primera fase, los convoyes circulan por las vías de las líneas 10 y 11 en horario nocturno y sin usuarios. Las pruebas permitirán comprobar aspectos relacionados con la seguridad, fiabilidad, confort, prestaciones dinámicas e interoperabilidad de los nuevos vehículos con el conjunto de la infraestructura ferroviaria.
Aunque se trata de trenes preparados para funcionar de manera automatizada, en esta etapa los desplazamientos están supervisados y operados por un maquinista. Más adelante, los ensayos se extenderán también a la Línea 12 antes de llegar a la Línea 6.
Será entonces, una vez terminadas las actuaciones previstas en la Circular, cuando las pruebas se desarrollen sobre la propia L6 y en modo automático.
Trenes más largos y con capacidad para 1.385 viajeros
La nueva generación de trenes incorporará importantes cambios respecto a los convoyes actuales de Metro de Madrid. Cada composición estará formada por seis coches y tendrá más de 109 metros de longitud, con capacidad para transportar hasta 1.385 pasajeros, un 17% más que los trenes que actualmente prestan servicio.
El diseño también introduce modificaciones visibles para los usuarios, entre ellas los pasillos más amplios y la ausencia de la cabina de conducción tradicional, lo que permitirá aprovechar mejor el espacio interior.
Los nuevos vehículos alcanzarán una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora, un 33% superior a la de los modelos actuales, y ofrecerán además una mayor eficiencia energética, con una reducción estimada del consumo del 20%.
El objetivo de la renovación es que la Línea 6 pueda ofrecer un servicio con mayor capacidad y frecuencias de paso de hasta dos minutos, especialmente relevante en una línea circular que concentra una elevada demanda y permite conectar buena parte de la red de Metro sin necesidad de atravesar el centro de Madrid.
La Línea 6 afronta un fin de semana de cortes por las obras
Mientras avanza la transformación de la Circular, Metro de Madrid ha programado nuevas afecciones al servicio. El sábado 22 y el domingo 23 de agosto permanecerá suspendido el servicio en el tramo de la Línea 6 comprendido entre Sainz de Baranda y Laguna.
Las dos estaciones continuarán abiertas y funcionarán como cabeceras durante la interrupción, mientras que el servicio completo en este tramo está previsto que se recupere el lunes 24 de agosto.
Para facilitar los desplazamientos, Metro habilitará autobuses gratuitos que realizarán en superficie el recorrido afectado.
El corte permitirá ejecutar trabajos relacionados con la instalación de las puertas de andén, una actuación necesaria dentro del proceso de automatización de la Línea 6 y que requiere intervenir en las estaciones sin el funcionamiento habitual de los trenes.
La automatización avanza mientras terminan las obras en las estaciones
Los trabajos forman parte de una renovación integral que afecta a las 28 estaciones de la Línea 6 y que permitirá adaptar la infraestructura al futuro funcionamiento automatizado.
La elección del verano para concentrar parte de estas actuaciones responde también al descenso habitual de la demanda de viajeros durante este periodo, con el objetivo de reducir el impacto de las obras sobre los usuarios.
El calendario de actuaciones incluye además la recuperación del servicio en otras instalaciones de la red. La estación de Cuzco, en la Línea 10, tiene prevista su reapertura el 25 de agosto, mientras que el 29 de agosto está previsto que vuelva a funcionar con normalidad el tramo de la Línea 7 entre Gregorio Marañón y Pitis.
La transformación de la Línea 6 se encamina así hacia una nueva etapa en Metro de Madrid, con trenes de mayor capacidad y una explotación automatizada que comenzará a ponerse a prueba en la propia Circular una vez finalicen las obras de adaptación.