La M-30 rozó los 500 millones de usuarios en 2025 y consolidó su liderazgo como gran circunvalación metropolitana
La vía de circunvalación madrileña registró 381,7 millones de desplazamientos el pasado año, con picos de más de 1,5 millones en un solo día y una media mensual de 31,8 millones
La M-30 cerró 2025 con cifras de tráfico históricas que confirman su papel central en la movilidad de Madrid y su área metropolitana. Madrid Calle 30 contabilizó 381,7 millones de desplazamientos y 496,2 millones de usuarios, lo que supone un incremento del 1,8 % respecto a 2024 y sitúa a esta infraestructura como la más transitada de España y la segunda de Europa tras la circunvalación de Londres.
La intensidad de uso se mantuvo estable a lo largo del año, con una media de 31,8 millones de vehículos al mes, una cifra equiparable al parque móvil nacional. El día de mayor actividad fue el martes 4 de noviembre, con más de 1,5 millones de desplazamientos, mientras que el mínimo se registró el sábado 16 de agosto, con alrededor de 500.000 vehículos. Solo el 28 de abril, coincidiendo con el apagón eléctrico nacional, alteró de forma significativa los patrones habituales de circulación.
Aunque no se observa un patrón semanal rígido, entre martes y viernes el tráfico superó regularmente los 1,1 millones de desplazamientos diarios, frente a más de 830.000 durante los fines de semana. Por tramos, el arco este de la M-30 (Manoteras–Nudo Sur) concentró la mayor intensidad, seguido del arco oeste, la zona norte y la avenida de la Ilustración. La velocidad media se situó en 69 km/h, con 75 km/h en superficie y 64 km/h en túnel.
En términos históricos, la vía acumula 2.244 millones de desplazamientos desde el año 2000 hasta 2025, lo que refleja su carácter estructural en la movilidad madrileña.
Más allá de los datos de tráfico, 2025 también marcó un cambio de modelo de gestión. Desde el 1 de enero, Madrid Calle 30 es ya una empresa 100 % municipal, tras la adquisición por parte del Ayuntamiento del 20 % de las acciones que estaban en manos de EMESA. Este movimiento generará un ahorro estimado superior a 1.000 millones de euros en los próximos 15 años para las arcas municipales.
La compañía gestiona además la red de túneles urbanos más extensa de Europa y la segunda del mundo, con un total de 207 kilómetros de infraestructura si se suman calzadas, enlaces y ramales, de los cuales 48 kilómetros están soterrados. En términos operativos, equivale a un carril longitudinal de 500 kilómetros, un tercio de ellos bajo tierra.