Ecologistas exigen retirar la presa abandonada de Miraflores de la Sierra por riesgo de seguridad y daño ambiental
La Plataforma Ecologista Madrileña ha solicitado la retirada de la presa de Miraflores de la Sierra al considerar que se trata de una infraestructura abandonada, sin uso desde 2005 y cuya concesión caducó en marzo de 2025, circunstancias que, según la organización, obligan legalmente a restituir el tramo fluvial afectado a su estado original.
La petición se produce mientras la Confederación Hidrográfica del Tajo tramita el expediente para extinguir la concesión que permitió la construcción del embalse, una infraestructura promovida por el Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra en 1975 para garantizar el abastecimiento de agua a la población.
Sin embargo, el propio titular de la concesión reconoce desde hace años que el suministro de agua potable del municipio se realiza a través del Canal de Isabel II, por lo que la presa permanece fuera de servicio desde hace dos décadas.
Una infraestructura abandonada y con la concesión caducada
La presa cuenta con 36 metros de altura y 200 metros de longitud de coronación, está construida con materiales sueltos y dispone de un núcleo de arcilla.
Según la Plataforma Ecologista Madrileña, la concesión otorgada para su explotación tenía una duración de 50 años y expiró en marzo de 2025. Las organizaciones ecologistas sostienen que la normativa vigente en materia de aguas, patrimonio público y restauración de la naturaleza obliga a los titulares de concesiones extinguidas a recuperar el estado natural de los cauces afectados.
La entidad considera que el Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra se resiste a ejecutar el desmontaje de la infraestructura y critica las distintas alternativas planteadas para mantenerla en funcionamiento mediante nuevos usos.
Preocupación por la seguridad de la presa
Uno de los aspectos que más preocupa a los colectivos ecologistas es la situación de seguridad de la infraestructura.
La presa está catalogada como gran presa de categoría A, una clasificación reservada a aquellas instalaciones cuya rotura o funcionamiento incorrecto podría afectar gravemente a núcleos urbanos, servicios esenciales o provocar importantes daños materiales y medioambientales.
Según las alegaciones presentadas, el Ayuntamiento no habría presentado las Normas de Explotación ni designado un Director de Explotación para adaptarse a las exigencias legales vigentes en materia de seguridad.
Además, aseguran que el acceso a la galería de control se encuentra inutilizado por la acumulación de lodos, circunstancia constatada durante una reciente visita oficial.
Los ecologistas también muestran preocupación por la existencia de construcciones situadas aguas abajo de la presa, lo que, a su juicio, incrementa el riesgo potencial en caso de incidencia.
Un enclave de alto valor ambiental
El entorno del embalse se encuentra integrado en la Red Natura 2000, dentro de la Zona de Especial Conservación "Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte", además de ser colindante con el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
La Plataforma Ecologista Madrileña sostiene que la permanencia de la presa impide recuperar la conectividad ecológica del río y dificulta procesos naturales fundamentales para el ecosistema.
Entre los efectos señalados destacan las dificultades para la reproducción de la trucha común autóctona y la interrupción del transporte natural de sedimentos, semillas, larvas y otros materiales esenciales para la dinámica fluvial.
La restauración fluvial como objetivo prioritario
Las organizaciones recuerdan que la restauración de los ríos mediante la eliminación de barreras abandonadas forma parte de las políticas impulsadas por la Unión Europea para recuperar la conectividad ecológica de los cauces.
En este sentido, subrayan que la normativa europea promueve la retirada de presas y azudes obsoletos con el objetivo de devolver el flujo libre a miles de kilómetros de ríos en todo el continente.
La Plataforma Ecologista Madrileña, integrada por ARBA, El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura, ha solicitado formalmente a la Confederación Hidrográfica del Tajo que continúe con el procedimiento de extinción de la concesión y reclama al Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra la redacción de un proyecto para la retirada de la presa.
Asimismo, considera que, en caso de ser necesario, el consistorio debería solicitar apoyo técnico y económico a la Administración General del Estado para llevar a cabo la restauración definitiva de este tramo fluvial.