Los incendios forestales disparan la contaminación por partículas y ozono en varias comunidades autónomas
Los numerosos incendios forestales vinculados a las sucesivas olas de calor del verano han disparado los niveles de partículas respirables, partículas finas y ozono troposférico en Castilla-La Mancha, Castilla y León, la Comunidad de Madrid y Cataluña, según ha denunciado Ecologistas en Acción.
Las emisiones procedentes de la combustión de biomasa forestal al aire libre han provocado superaciones sistemáticas de los umbrales diarios de alerta fijados en 80 microgramos por metro cúbico para partículas PM10 y en 50 microgramos por metro cúbico para PM2,5 en estaciones de Ávila, Guadalajara, Madrid, Toledo y Soria. La situación más crítica se localiza en los puntos de medición de San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, donde se han registrado concentraciones medias diarias de hasta 100 microgramos por metro cúbico, un episodio que en días previos afectó también a la Sierra Norte madrileña.
A este escenario se suma la proliferación de ozono troposférico, con más de una docena de superaciones del umbral de información a la población establecido en 180 microgramos por metro cúbico en estaciones como El Atazar, Guadalix de la Sierra, Illescas, Los Yébenes, Toledo y Soria, además del área metropolitana de Barcelona, donde la estación de Badalona rebasó durante dos horas el umbral de alerta de 240 microgramos por metro cúbico.
A los daños ecológicos se añade la exposición de la población a hidrocarburos aromáticos policíclicos de carácter cancerígeno que actualmente no se están midiendo.
Exigencias a las administraciones y falta de planes de acción
Ante el rebase de los límites normativos, las autoridades autonómicas están obligadas a adoptar medidas inmediatas, prever la evolución del episodio e informar de forma exhaustiva a los ciudadanos para que eviten el ejercicio físico en el exterior. La organización ecologista critica que la Junta de Castilla y León, la Junta de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid hayan difundido avisos por canales insuficientes y carezcan de planes de acción a corto plazo adaptados al plan marco estatal, cuyo plazo de implantación venció hace tres años y medio.
Asimismo, la entidad señala que la Generalidad de Cataluña no llegó a limitar las emisiones de grandes industrias, centrales térmicas, depuradoras, gasolineras ni trabajos en la vía pública pese a contar con normativa propia, vulnerando con ello el derecho a la salud ante la inminente llegada de una nueva ola de calor.