La crecida del Jarama inunda construcciones ilegales en San Fernando y reabre el debate sobre las ocupaciones en zonas inundables

Los chamizos ilegales de San Fernando de Henares - Plataforma Ecologista Madrileña

La subida del Jarama anega construcciones en su ribera en San Fernando. Ecologistas alertan del riesgo en zonas inundables y piden actuaciones

La reciente crecida del río Jarama a su paso por San Fernando de Henares ha provocado la inundación de diversas construcciones levantadas en su ribera, un episodio que ha vuelto a poner el foco sobre la presencia de ocupaciones y edificaciones en zonas inundables y sobre el riesgo que estas situaciones pueden suponer.

La Plataforma Ecologista Madrileña ha advertido de que el aumento del caudal, en un contexto de aviso rojo por posible desbordamiento en los ríos Jarama, Henares y Alberche, ha anegado los denominados “chamizos” y corrales existentes en este enclave, lo que, según el colectivo, podría poner en peligro a personas y animales de compañía.

Un problema recurrente en una zona de alto riesgo

Los ecologistas subrayan que no se trata de un hecho aislado. Situaciones similares ya se produjeron durante episodios anteriores de lluvias intensas, como las inundaciones asociadas a la borrasca Filomena o las crecidas registradas en marzo del año pasado.

Según denuncian, las parcelas ocupadas se encuentran en terrenos catalogados como inundables y protegidos, donde la normativa ambiental y urbanística prohíbe la construcción y el desarrollo de actividades permanentes. El colectivo sostiene que la existencia de estas instalaciones supone un riesgo evidente en episodios de fuertes precipitaciones o aumento del caudal.

Además, alertan de que estas parcelas, utilizadas en muchos casos con fines recreativos por vecinos de la zona, generan acumulación de residuos en el entorno del cauce y presiones adicionales sobre un espacio de alto valor ambiental.

El Ayuntamiento niega que haya viviendas

Por su parte, fuentes del Ayuntamiento de San Fernando de Henares aseguran que las construcciones afectadas no son viviendas ni infraviviendas, sino huertos y casetas de uso ocasional en las que no reside ninguna persona.

El Consistorio afirma que, ante la subida del nivel del río, la Policía Local avisó a los propietarios y se procedió a la evacuación de los animales presentes en la zona.

No obstante, el área municipal de Urbanismo mantiene abierto un procedimiento administrativo por ocupación e ilegalidad en este tramo del río, donde ya se han iniciado los expedientes correspondientes.

Denuncias acumuladas desde hace años

La Plataforma Ecologista señala que las administraciones competentes —el Ayuntamiento, la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y la Confederación Hidrográfica del Tajo— reciben denuncias sobre esta situación desde hace al menos seis años en un tramo de aproximadamente 800 metros de la ribera.

El colectivo reprocha la falta de actuaciones eficaces para restaurar la legalidad urbanística y ambiental, y critica que las intervenciones realizadas hasta ahora, como sanciones puntuales, no hayan logrado resolver el problema de forma definitiva.

Para los ecologistas, el episodio actual evidencia la necesidad de actuar con urgencia en un entorno que califican de “zona de alto riesgo y especialmente vulnerable”, donde la ocupación del suelo no urbanizable puede agravar las consecuencias de futuras crecidas.