Medio Ambiente

Madrid refuerza el control de la mosca negra en el Manzanares tras reducir su presencia en 2025

Operarios en el río Manzanares, durante los trabajos para combatir a la mosca negra. Imagen de archivo

El Ayuntamiento mantiene la vigilancia en 2026 con menos tratamientos y mejores resultados, consolidando una estrategia ambiental eficaz desde 2019

El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado la campaña 2026 de control de la mosca negra en el río Manzanares tras los resultados positivos obtenidos en 2025, cuando se redujeron de forma significativa tanto la presencia del insecto como las incidencias por picaduras.

Un modelo consolidado de control ambiental

El programa, activo desde 2019, se ha convertido en una herramienta clave de gestión ambiental urbana, combinando técnicas de control biológico y físico para mantener el equilibrio del ecosistema fluvial.

La estrategia municipal se basa en dos líneas principales:

  • Desbroce de vegetación acuática, donde se desarrollan las larvas
  • Aplicación de larvicidas biológicos, respetuosos con el medio ambiente

Estos trabajos se coordinan entre los servicios técnicos municipales y Madrid Salud, responsables del seguimiento y control de plagas.

Menos intervenciones y mayor eficacia en 2025

El balance de la campaña de 2025 ha sido especialmente positivo:

  • Descenso notable de poblaciones de mosca negra
  • Reducción de tratamientos a solo cinco intervenciones
  • Menor uso de biocidas
  • Ausencia de incidencias relevantes por picaduras

En total, se realizaron 22 inspecciones técnicas, lo que permitió ajustar las actuaciones a las necesidades reales del río y optimizar recursos.

Este resultado se vio influido también por factores climáticos, como una primavera lluviosa y un verano con altas temperaturas sostenidas, que condicionaron el desarrollo de los simúlidos.

Vigilancia reforzada en zonas sensibles en 2026

Para este año, el Consistorio mantendrá un nivel similar de recursos, con especial atención a los tramos más sensibles del río y a la evolución de las condiciones del cauce.

El programa contempla una monitorización continua entre abril y noviembre, con actuaciones en puntos clave como:

  • El entorno de El Pardo
  • El Puente de los Franceses
  • Zonas próximas a la Caja Mágica
  • Tramos en Villaverde y Villa de Vallecas

El sistema incluye una doble revisión: una inspección previa y otra entre 24 y 48 horas después de cada tratamiento, lo que permite evaluar con precisión la eficacia de las intervenciones.

La vegetación acuática, factor clave

Los estudios realizados han confirmado que la vegetación acuática es un elemento determinante en la proliferación de la mosca negra, ya que actúa como soporte para larvas y pupas.

Por ello, el desbroce selectivo se mantiene como una de las herramientas más eficaces dentro del plan de control, permitiendo reducir la densidad del insecto sin afectar al equilibrio del ecosistema.

Un indicador de la mejora ambiental del río

Lejos de ser solo una plaga, la mosca negra también tiene un valor ambiental. Este insecto, perteneciente a la familia Simuliidae, necesita aguas limpias y bien oxigenadas para desarrollarse, lo que convierte su presencia en un indicador del buen estado ecológico del río.

En este sentido, el Ayuntamiento destaca que la situación actual del Manzanares refleja:

  • Mejora de la calidad del agua
  • Recuperación de la vegetación de ribera
  • Consolidación de hábitats fluviales

Equilibrio entre salud pública y sostenibilidad

El objetivo del programa es compatibilizar la protección de la salud de los ciudadanos con la conservación del ecosistema, evitando molestias sin comprometer la biodiversidad.

La campaña de 2026 refuerza así una estrategia que busca mantener un entorno urbano más saludable, sostenible y resiliente, consolidando la recuperación ambiental del río Manzanares en los últimos años.