Madrid restaura 13 esculturas del Museo al Aire Libre de la Castellana con una inversión de 70.000 euros
El Ayuntamiento concluye la restauración de 13 obras del Museo al Aire Libre de la Castellana para preservar este espacio único de arte urbano.
La ciudad de Madrid ha finalizado los trabajos de restauración de 13 de las 17 esculturas que integran el Museo de Escultura al Aire Libre del Paseo de la Castellana, una actuación impulsada por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano con una inversión cercana a 70.000 euros.
Las intervenciones, iniciadas en el verano de 2025, han tenido como objetivo garantizar la conservación y recuperar la imagen original de este singular espacio artístico situado bajo el paso elevado que conecta las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato.
Una colección clave de la vanguardia española
Inaugurado en 1979, el museo reúne obras de algunos de los principales referentes de la vanguardia escultórica española del siglo XX. En esta campaña se ha actuado sobre piezas de artistas como Martín Chirino, Pablo Serrano, Andreu Alfaro, Julio González, Pablo Palazuelo o Gerardo Rueda, entre otros.
Entre las esculturas restauradas destacan Mediterránea (Chirino), Un món per a infants (Alfaro), Toros ibéricos (Alberto Sánchez) o La Petite Faucille (Julio González), además de intervenciones en obras de Gustavo Torner, Rafael Leoz, José María Subirachs o Marcel Martí.
Las tres piezas restantes ya habían sido restauradas en campañas anteriores, mientras que Lugar de Encuentros III, de Eduardo Chillida, fue objeto de una actuación específica en 2024 con motivo del centenario del artista.
Intervenciones adaptadas a cada material
Los trabajos han incluido análisis previos de materiales y acabados, así como labores de limpieza especializada, reintegración de morteros, sellado de juntas y reparaciones puntuales en elementos deteriorados.
Cada actuación se ha diseñado de forma individualizada, teniendo en cuenta las características de los distintos materiales —metal, hormigón o piedra— y el desgaste acumulado por la exposición permanente a la intemperie.
El objetivo principal ha sido preservar la integridad de las obras y mejorar su percepción dentro del paisaje urbano, manteniendo el carácter abierto y accesible del conjunto.
Un museo único en el espacio público
El Museo de Escultura al Aire Libre ocupa una superficie de 4.200 metros cuadrados distribuidos en tres niveles escalonados y carece de cerramiento, lo que permite su visita libre desde su creación.
Entre sus elementos más singulares figura la cascada de láminas de agua diseñada por Eusebio Sempere, que recorre el muro del primer nivel generando efectos de luz y movimiento. En la zona inferior se sitúa la explanada central, presidida por la emblemática obra de Chillida, conocida como “La sirena varada”.
El Ayuntamiento destaca que la conservación periódica de este espacio resulta esencial para proteger uno de los conjuntos de arte público más relevantes de la capital y reforzar su valor cultural dentro del entorno urbano.