Madrid restaura el jardín árabe del parque Juan Carlos I con 300 árboles y 2.000 arbustos
El Ayuntamiento de Madrid ha culminado la rehabilitación del jardín árabe del Parque Juan Carlos I, incorporando cerca de 300 nuevos árboles y más de 2.000 arbustos para recuperar su esencia original
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado este espacio junto al concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, para comprobar el resultado de una intervención que ha permitido devolver al jardín su configuración inicial, su riqueza vegetal y su valor simbólico.
La actuación se ha centrado en el jardín árabe, conocido como ‘Estancia de las delicias’, uno de los enclaves más representativos del jardín de las Tres Culturas. El proyecto ha supuesto una rehabilitación integral tanto de sus elementos arquitectónicos como de su vegetación, muy afectados en los últimos años, especialmente tras el paso de la borrasca Filomena.
Entre los trabajos realizados destacan la restauración de fuentes, la reconstrucción de muretes, la renovación de pavimentos y la modernización de las instalaciones de riego y alumbrado, además de la mejora de los sistemas de drenaje.
En el plano vegetal, la intervención ha sido especialmente significativa. Se han plantado alrededor de 250 cipreses en seto, 20 naranjos y una docena de ejemplares de especies como nísperos, árboles del amor y aligustres, a los que se suman más de 2.000 arbustos de rosales, jazmines y plantas trepadoras. El objetivo ha sido recuperar los aromas, colores y sensaciones propias de la jardinería árabe tradicional.
Carabante ha subrayado que esta actuación “devuelve al jardín su armonía original y su carácter como espacio de contemplación”, además de reforzar su papel como símbolo de convivencia cultural.
El jardín de las Tres Culturas fue concebido como un homenaje a la convivencia histórica entre las culturas judía, cristiana e islámica en España. Este espacio, diseñado por la paisajista Myriam Silber Brodsky, articula tres jardines diferenciados que representan cada una de estas tradiciones, integrados en un entorno común.
El jardín árabe destaca por su diseño inspirado en el concepto de chahar bagh, una estructura geométrica que divide el espacio en cuatro partes simbólicas. El agua, distribuida a través de acequias desde una fuente central, actúa como elemento vertebrador del conjunto, generando una atmósfera de serenidad y equilibrio.
Además de su valor estético, este enclave mantiene un profundo significado cultural. Inaugurado en 1992 por los reyes Juan Carlos y Sofía, el jardín simboliza el diálogo entre civilizaciones y la riqueza histórica compartida, en el contexto de la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid.
El Parque Juan Carlos I, con sus más de 150 hectáreas, es uno de los grandes espacios verdes de la ciudad. Su carácter como parque tecnológico e inteligente lo convierte en un referente urbanístico y ambiental, integrando naturaleza, arte y sostenibilidad.
La recuperación del jardín árabe refuerza así el compromiso del Ayuntamiento con la conservación del patrimonio verde y cultural, al tiempo que mejora la experiencia de los ciudadanos en uno de los enclaves más emblemáticos de la capital.