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El ICAM conmemora el centenario de Antonio Maura con una exposición sobre su faceta como abogado

José Ramón Couso interviene en la inauguración exposición Maura Abogado

El Colegio de la Abogacía de Madrid reivindica la figura jurídica de Antonio Maura con una exposición abierta hasta el 27 de febrero

El Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha inaugurado la exposición “Maura Abogado”, una muestra que conmemora el centenario del fallecimiento de Antonio Maura y que pone el foco en una dimensión menos conocida de su trayectoria: su intensa y prolongada carrera profesional en el ámbito jurídico.

La exposición, organizada junto a la Fundación Antonio Maura, puede visitarse en el Patio de la Biblioteca del ICAM hasta el próximo 27 de febrero y reúne documentos originales que permiten conocer el funcionamiento de su despacho y su papel en algunos de los asuntos más relevantes de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Más de medio siglo de ejercicio profesional

Aunque Antonio Maura es recordado por haber sido presidente del Consejo de Ministros en cinco ocasiones, la muestra subraya que fue ante todo abogado durante más de 50 años, una faceta que marcó su forma de entender el Derecho y la vida pública.

Entre los casos que gestionó destacan el litigio del escritor Benito Pérez Galdós con su editor o la compleja testamentaría de la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, además de asesorar a figuras del mundo cultural, empresarial y aristocrático.

Los materiales expuestos incluyen su expediente de colegiación de 1874, libros de registro de honorarios con anotaciones manuscritas, correspondencia profesional, análisis periciales de firmas y esquemas sucesorios utilizados en arbitrajes de gran complejidad.

El abogado antes que el político

Durante el acto inaugural, el diputado de la Junta de Gobierno del ICAM, José Ramón Couso, destacó que Maura fue un profesional caracterizado por su “minuciosidad, rigor, exigencia personal y ética profesional”, además de recordar su contribución institucional al aprobar como ministro los Estatutos del Colegio de 1895.

El director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, subrayó su papel en la modernización del sistema jurídico, especialmente en la reforma del procedimiento contencioso-administrativo de 1904, que consolidó la Sala Tercera del Tribunal Supremo como última instancia.

Por su parte, el decano emérito Luis Martí Mingarro resaltó su escrupuloso sentido de la ética, recordando que “colgó la toga” durante sus responsabilidades públicas para evitar conflictos de intereses.

Una exposición para reivindicar el papel social de la abogacía

La vicedecana del ICAM, Isabel Winkels, señaló que la muestra pretende “devolver al primer plano una dimensión esencial de su vida profesional”, recordando que antes y durante su carrera política, Maura fue uno de los grandes juristas de su tiempo.

Según Winkels, la iniciativa también busca reivindicar la abogacía como pilar del Estado de derecho, destacando el papel del jurista no solo en la defensa de intereses particulares, sino también en la construcción institucional y en la responsabilidad cívica.

La exposición permite así comprender cómo el rigor técnico, la solvencia jurídica y la concepción ética del ejercicio profesional fueron elementos estructurales en la trayectoria de Maura, contribuyendo a consolidar su legado no solo como figura política, sino como referente de la práctica jurídica en España.