LuzMadrid

Críticas vecinales y ecologistas al festival LuzMadrid por una instalación lumínica en el río Manzanares

Río Manzanares

Colectivos vecinales y ecologistas critican las esculturas luminosas del festival LuzMadrid en el río Manzanares.

 

La Asociación Vecinal Pasillo Verde-Imperial y Ecologistas en Acción Madrid han mostrado su rechazo a la instalación artística “Nadar la noche”, prevista sobre el río Manzanares dentro del Festival Internacional de la Luz LuzMadrid, que se celebrará del 12 al 14 de marzo en distintos puntos de la capital.

Las organizaciones denuncian que la colocación de esculturas luminosas sobre el cauce del río, a la altura de la presa 8, supone una nueva intervención que convierte el espacio natural en un “escenario” para eventos, lo que consideran incompatible con la protección ambiental del ecosistema fluvial.

Según advierten, el río no debe utilizarse como soporte para actividades culturales que puedan alterar su equilibrio ecológico, especialmente después del proceso de renaturalización que ha permitido recuperar biodiversidad en este entorno urbano.

“El Manzanares es un río vivo, no un eventódromo”

Los colectivos vecinales sostienen que el proyecto refleja un modelo de ciudad que prioriza el turismo y el espectáculo sobre la conservación ambiental.

El Manzanares no es una plaza dura ni un ‘eventódromo’ a disposición del Ayuntamiento; es un río vivo con una biodiversidad recuperada que exige protección, no focos ni estructuras artificiales”, señalan desde la Asociación Vecinal Pasillo Verde Imperial.

Desde la entidad consideran que las esculturas luminosas podrían instalarse en otros espacios urbanos, sin necesidad de intervenir directamente en el ecosistema del río.

El río vivo ya es una maravilla en sí mismo”, añaden.

Denuncian un “suma y sigue” de intervenciones en el río

Las organizaciones critican que esta instalación se produzca pese a que el propio festival declara en su programación un compromiso con el respeto al arbolado y las zonas verdes.

A su juicio, la instalación lumínica supone un paso más en una serie de actuaciones que están transformando el entorno del río en un espacio para espectáculos.

Los colectivos recuerdan que otro proyecto de iluminación ornamental en la zona de la presa 6 ya fue llevado a los tribunales, al considerar que vulneraba el Plan Especial del Río Manzanares y generaba impactos ambientales negativos.

Esto es un suma y sigue del Ayuntamiento, que no considera el río como un espacio natural a proteger, sino como un escenario para espectáculos”, denuncian.

Advertencias sobre el impacto ambiental

Ecologistas en Acción advierte de que la contaminación lumínica generada por este tipo de instalaciones puede afectar a la fauna del río, alterando los ciclos biológicos de diversas especies.

El Manzanares renaturalizado ha permitido la reaparición de aves, peces y otros animales en pleno entorno urbano, convirtiéndose en un espacio de biodiversidad reconocido por diferentes instituciones y colectivos científicos.

Las organizaciones alertan de que la iluminación artificial nocturna puede interferir en los ritmos naturales de descanso, migración o reproducción de estos animales, lo que podría poner en riesgo el equilibrio ecológico alcanzado tras años de recuperación ambiental.

Además, subrayan que el río se encuentra en una situación especialmente vulnerable debido a los efectos del cambio climático, lo que exige reforzar su protección en lugar de introducir nuevas intervenciones.

Críticas al modelo de ciudad basado en el turismo

Los colectivos vecinales vinculan esta intervención con un modelo de ciudad orientado al turismo masivo, que, según denuncian, está afectando tanto al medio ambiente como a la calidad de vida de los residentes.

Desde las asociaciones consideran que la creciente programación de eventos en el entorno de Madrid Río forma parte de un proceso de “turistificación” de la ciudad, que transforma espacios naturales y públicos en escenarios de consumo cultural.

Convertir el río en una verbena permanente pone en peligro su biodiversidad y el patrimonio ecológico, histórico y arqueológico del entorno”, advierten desde Ecologistas en Acción.

Propuesta para reconocer los derechos del río

Ante esta situación, los colectivos han reiterado su apoyo a la Declaración de los Derechos del Río Manzanares y su cuenca, aprobada en noviembre de 2025 por diversas organizaciones sociales y ambientales.

La iniciativa busca dotar al río de personalidad jurídica propia, inspirándose en experiencias similares como la legislación aprobada para el Mar Menor, que reconoce derechos legales a este ecosistema.

Según sus impulsores, esta figura jurídica permitiría reforzar la protección del Manzanares frente a intervenciones que puedan comprometer su sostenibilidad.

Exigen paralizar intervenciones en el ecosistema fluvial

Las asociaciones vecinales y ecologistas han solicitado al Gobierno municipal de Madrid que paralice cualquier actuación que pueda afectar al ecosistema del río.

Bajo el lema “El Manzanares no se toca”, los colectivos anuncian que continuarán defendiendo el río mediante iniciativas sociales, acciones legales y campañas ciudadanas.

El objetivo, aseguran, es garantizar que el proceso de renaturalización iniciado en 2016 y consolidado durante casi una década no se vea comprometido por intervenciones vinculadas al ocio o al turismo.