¿Cómo será la primavera 2026 en Madrid?
Las previsiones apuntan a temperaturas por encima de la media durante los meses de marzo, abril y mayo, mientras que no existe una tendencia clara en cuanto a precipitaciones.
Según el delegado territorial de Aemet en la región, la probabilidad de que esta primavera sea más cálida de lo normal alcanza el 60%, en línea con el comportamiento esperado en buena parte de la península.
Una primavera con temperaturas por encima de la media
Las previsiones meteorológicas sitúan a Madrid en un escenario de temperaturas elevadas para la época, aunque con incertidumbre en lo relativo a las lluvias. Los modelos no muestran una tendencia definida, por lo que la estación podría ser tanto húmeda como seca o mantenerse dentro de valores normales.
Este patrón de incertidumbre en las precipitaciones es habitual en predicciones estacionales, donde los márgenes de variabilidad siguen siendo amplios, especialmente en primavera.
El invierno, marcado por el exceso de lluvias
El contraste con los meses anteriores es notable. El pasado invierno meteorológico —de diciembre a febrero— ha sido calificado como “muy húmedo”, con una acumulación de 264,4 litros por metro cuadrado, lo que supone un 191% más de lo habitual.
Este dato convierte al último invierno en el más lluvioso en la región desde 2010, impulsado por la sucesión de borrascas, especialmente intensas durante enero y febrero.
Un invierno también más cálido de lo normal
En términos de temperatura, el invierno ha dejado una media de 6,6 grados, un grado por encima de los valores habituales del periodo de referencia (1991-2020). Aunque no alcanza los niveles récord del invierno 2019-2020, se sitúa entre los más cálidos de los últimos años.
El comportamiento térmico fue irregular: diciembre y febrero registraron temperaturas superiores a lo normal, mientras que enero fue ligeramente más frío. Además, las temperaturas nocturnas se mantuvieron elevadas durante buena parte del trimestre.
La nieve, protagonista en la sierra madrileña
En zonas de montaña, como Puerto de Navacerrada, el invierno dejó un balance destacado con 45 días de nieve. Este dato refleja la intensidad de los episodios invernales en la sierra, pese al contexto general de temperaturas más suaves.
Qué esperar de los próximos meses
Con la llegada de la primavera, Madrid se adentra en un periodo marcado por temperaturas previsiblemente altas y una evolución incierta en las lluvias. Este escenario podría tener impacto tanto en los recursos hídricos como en la planificación agrícola y urbana.
Las previsiones de Aemet invitan a seguir de cerca la evolución meteorológica en las próximas semanas, en un contexto de variabilidad climática cada vez más acusado.