Carnaval de Madrid 2026

El Carnaval de Madrid 2026 reúne a cerca de 30.000 personas y consolida su apuesta por la tradición y la diversidad

Imagen del pregón de este año, a cargo de Jorge Blass

Cerca de 30.000 personas participaron en el Carnaval de Madrid 2026, con Matadero y Madrid Río como epicentro festivo y cultural

El Carnaval de Madrid 2026 ha cerrado su programación con una participación cercana a las 30.000 personas, consolidándose como una de las grandes citas culturales y festivas del calendario de la capital. Durante seis días, del 13 al 18 de febrero, Matadero Madrid y el entorno de Madrid Río se convirtieron en el epicentro de una celebración que combinó tradición, cultura contemporánea y participación ciudadana.

Organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, el programa ha apostado por un modelo de carnaval abierto, diverso y accesible, en el que la calle ha sido el principal escenario y el público, el verdadero protagonista.

Un inicio mágico y un desfile multitudinario

El pregón inaugural, a cargo del ilusionista madrileño Jorge Blass, dio el pistoletazo de salida a una de las ediciones más participativas de los últimos años. El momento más multitudinario llegó con el gran desfile de carnaval en Madrid Río, que reunió a miles de personas en un espectáculo al aire libre lleno de teatro de calle, circo, comparsas, títeres gigantes y criaturas fantásticas.

El recorrido también incorporó la participación de asociaciones culturales y folclóricas que recrearon carnavales de distintos países, reflejando el carácter intercultural y la diversidad social de la ciudad.

Música, disfraces y participación en Matadero

La celebración continuó en Matadero Madrid, convertido en el corazón del carnaval. La plaza acogió clases participativas, conciertos, espectáculos de danza, concursos de disfraces y sesiones de DJ que transformaron el espacio en un punto de encuentro festivo durante toda la tarde.

La programación propuso un recorrido musical y coreográfico por algunos de los carnavales más emblemáticos del mundo, reforzando el carácter participativo y familiar del evento.

Las raíces populares, protagonistas

El domingo estuvo dedicado a las tradiciones madrileñas con el manteo del pelele y el encuentro de chirigotas y comparsas. Nueve murgas participaron en una jornada marcada por el humor, la sátira y la participación intergeneracional, con coplas y cuplés que repasaron la actualidad social y política.

El cierre llegó con el tradicional entierro de la sardina, cuyo cortejo recorrió varios puntos emblemáticos de la ciudad. La celebración incluyó la recepción institucional en la Casa de la Villa y culminó con la quema simbólica de la sardina, poniendo fin al ciclo festivo hasta el próximo año.

Un carnaval más accesible y sostenible

La edición de 2026 ha reforzado su compromiso con la accesibilidad y la inclusión, incorporando espacios reservados para personas con discapacidad, interpretación en lengua de signos en determinados actos, mochilas vibratorias y sistemas de sonido amplificado.

Estas medidas, junto a la planificación sostenible del evento, han permitido avanzar hacia un modelo de celebración más inclusivo, responsable y abierto a todos los públicos, consolidando el carnaval como una fiesta colectiva que combina memoria, creatividad y convivencia en el espacio público.