Canal de Isabel II continúa avanzando en su estrategia de generación de energía renovable. La empresa pública de la Comunidad de Madrid ha incorporado nueve instalaciones fotovoltaicas desde 2025, una ampliación que ha permitido elevar su capacidad de autosuficiencia energética hasta el 86%.
Con estas nuevas infraestructuras, Canal cuenta ya con 43 plantas fotovoltaicas que aportan una potencia cercana a los 21 megavatios (MW). Las actuaciones forman parte del Plan Solar de la compañía, dirigido a incrementar su producción eléctrica renovable, reducir la dependencia de la red y disminuir sus emisiones.
El objetivo marcado por la empresa pública va más allá. Canal aspira a convertirse en 2030 en la primera compañía europea del sector del agua capaz de alcanzar el 100% de autosuficiencia energética, generando una cantidad de electricidad igual o superior a la que consume.
Nueve nuevas instalaciones fotovoltaicas desde 2025
La expansión de la capacidad solar de Canal de Isabel II se ha traducido en la incorporación de nueve nuevas instalaciones desde 2025.
Entre las plantas añadidas este año destacan las ubicadas en el depósito elevadora de Soto del Real, el de Miraflores de la Sierra y la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Reguera, en Móstoles.
Estas nuevas infraestructuras están terminando de acondicionarse y está previsto que estén operativas próximamente. No obstante, ya aportan una potencia cercana a los 4 MW.
El desarrollo de estas instalaciones se integra en el Plan Solar, una de las iniciativas con las que Canal de Isabel II pretende avanzar en su transición energética aprovechando distintas fuentes de producción eléctrica vinculadas a su propia actividad.
El objetivo de alcanzar el 100% de autosuficiencia en 2030
La meta fijada por la empresa pública para 2030 es alcanzar la plena autosuficiencia energética.
Para conseguirlo, Canal pretende generar mediante sus diferentes sistemas una cantidad de energía igual o superior a la que consume, lo que le permitiría convertirse, según el objetivo planteado, en la primera compañía europea del sector del agua en lograrlo.
La mayor parte de la electricidad generada se consume directamente en los propios centros en los que se produce, disminuyendo así la demanda de energía procedente de la red eléctrica.
En determinados emplazamientos, la producción supera las necesidades de las instalaciones y se generan excedentes que son vertidos al sistema eléctrico.
Energía solar combinada con hidráulica y biogás
La estrategia energética de Canal no se limita a las instalaciones fotovoltaicas. Parte de las nuevas plantas solares se están integrando con tecnologías de generación que ya existen en la compañía, entre ellas la hidráulica, la minihidráulica y los sistemas vinculados al aprovechamiento del biogás.
La combinación de estas diferentes tecnologías busca optimizar la gestión energética y el aprovechamiento de los recursos disponibles en las propias instalaciones relacionadas con el ciclo integral del agua.
Canal también está aplicando tecnologías destinadas a mejorar la eficiencia operativa, con el propósito de reducir la huella de carbono y avanzar hacia una mayor sostenibilidad.
Más autonomía para las infraestructuras hidráulicas
La neutralidad energética también se plantea como una herramienta para reforzar la autonomía y la resiliencia de las infraestructuras hidráulicas gestionadas por la compañía pública.
El incremento progresivo de la capacidad de generación propia, junto con la optimización energética de los procesos asociados al ciclo integral del agua, permite avanzar hacia un modelo con menor dependencia energética externa.
Según este planteamiento, aumentar la producción propia contribuye a que la compañía esté menos expuesta a la volatilidad de los mercados y pueda afrontar mejor los retos asociados al crecimiento de la demanda.
De la primera planta en 2021 a unas 63 instalaciones en 2027
La evolución de la capacidad fotovoltaica de Canal de Isabel II se ha acelerado desde que la compañía puso en marcha su primera instalación de este tipo en 2021.
Actualmente dispone de 43 plantas fotovoltaicas, con una potencia conjunta cercana a los 21 MW, pero las previsiones contemplan continuar ampliando significativamente esta red durante los próximos años.
Para 2027, está previsto que estén en servicio aproximadamente 63 instalaciones, que alcanzarían una potencia total cercana a los 43 MW.
Para conseguir este despliegue, se habrá realizado una inversión superior a los 50 millones de euros, financiada parcialmente mediante fondos europeos REACT-EU y FEDER.
Esta expansión constituye uno de los pilares del camino marcado por Canal de Isabel II para elevar progresivamente su capacidad de producción renovable hasta alcanzar el objetivo establecido para 2030: producir tanta energía como la que consume y lograr el 100% de autosuficiencia energética.