Internacional

La Santa Sede apela a la diplomacia ante el "preocupante" debilitamiento del derecho internacional

Explosiones en Teherán - Foto de Vatican News

El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ha manifestado la profunda preocupación de la Iglesia ante el panorama geopolítico actual, advirtiendo que la fuerza está sustituyendo a la justicia en las relaciones entre Estados.

En una entrevista concedida a los medios oficiales de la Santa Sede hoy, el "número dos" del Papa ha analizado las consecuencias del reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Parolin ha denunciado la consolidación de un "multipolarismo peligroso" donde prima la autorreferencialidad de las potencias por encima de los vínculos jurídicos globales.

En su análisis de la situación en Oriente Medio, que calificó de dramática, el cardenal expresó un dolor sincero por el sufrimiento de los pueblos de la región, haciendo especial hincapié en la fragilidad de las comunidades cristianas que, una vez más, se ven arrastradas por una espiral de violencia que quiebra vidas humanas de forma brutal y deja a su paso una estela de destrucción.

Una crisis de confianza en el sistema multilateral

El Secretario de Estado profundizó en las raíces de lo que denomina una crisis profunda de la diplomacia multilateral, lamentando la erosión de la conciencia del bien común. Para la Santa Sede, la justicia y la prosperidad solo son sostenibles si benefician a la colectividad, pero esta visión ha sido desplazada por un apetito creciente por los intereses particulares y una desconfianza sistemática hacia los tratados jurídicos que limitan la soberanía de las naciones en favor de la paz.

Según el prelado, esta actitud refleja una voluntad de poder que busca imponer un orden propio evitando el esfuerzo noble pero complejo que conlleva la negociación política, la cual requiere siempre de discusiones honestas y concesiones mutuas.

Para el cardenal Parolin, la diplomacia multilateral atraviesa una de sus crisis más agudas debido a la pérdida de la noción de bien común. Según el prelado, los cimientos que permitieron la creación de organismos internacionales y proyectos como la Unión Europea se están agrietando por el "apetito por los propios intereses".

Causas de esta crisis diplomática

Para la Santa Sede, la crisis profunda que atraviesa la diplomacia multilateral se manifiesta en el preocupante primado de la fuerza, donde el diálogo constructivo ha sido sustituido por la imposición militar como herramienta principal de resolución de conflictos.

A este fenómeno se suma una creciente desconfianza jurídica, que lleva a los Estados a percibir los tratados internacionales como obstáculos que limitan su libertad de acción en lugar de verlos como garantías de paz colectiva.

Todo ello desemboca en un egoísmo político que rechaza el esfuerzo dramático de la negociación y las concesiones mutuas, priorizando los intereses propios sobre el compromiso diplomático necesario para la estabilidad global.

Denuncia del "doble rasero" internacional

Uno de los puntos más críticos de la intervención de Parolin ha sido la denuncia de la asimetría en la respuesta de la comunidad internacional ante los conflictos. El secretario de Estado ha lamentado que existan violaciones del derecho que se sancionan con dureza mientras otras se toleran con tibieza.

No hay muertos de primera y de segunda categoría, ni personas que tengan más derecho a vivir que otras.

El cardenal critica que en ocasiones se clasifican víctimas civiles como simples "daños colaterales".

La postura de Parolin se alinea con las constantes peticiones del Papa León XIV, quien el pasado domingo instó urgentemente a detener la espiral de violencia para evitar caer en un "abismo irreparable". La Santa Sede reitera que solo la política, entendida como la búsqueda del equilibrio de intereses, puede restaurar la confianza entre los pueblos y preservar el desarrollo global.