Abascal apoya los ataques contra Irán y el Gobierno se divide ante la escalada en Oriente Medio
Las reacciones políticas en España al ataque de EEUU e Israel contra Irán evidencian división entre apoyo, rechazo y preocupación por la escalada.
El ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado una profunda división en el panorama político español, con posicionamientos enfrentados entre los principales partidos y dirigentes del Gobierno y la oposición.
El líder de Vox, Santiago Abascal, expresó su respaldo a la ofensiva y aseguró ver “con gran esperanza” una posible caída del régimen iraní, mientras que varios miembros del Ejecutivo y sus socios han condenado la intervención o advertido de sus riesgos para la estabilidad internacional.
Abascal: “Esperanza” en el fin del régimen iraní
Desde la localidad palentina de Guardo, Abascal afirmó que el actual sistema político de Irán es un “régimen tiránico que masacra a su propio pueblo y le arrebata su libertad”. El presidente de Vox defendió que la caída del Gobierno de los ayatolás podría suponer un cambio positivo para la población iraní.
El dirigente también criticó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que acusó de “acercar a España a la oscuridad antioccidental” y de situar al país en una posición internacional “delicada”.
En clave nacional, Abascal vinculó el contexto internacional con su discurso sobre política demográfica y laboral, denunciando el éxodo juvenil y reclamando prioridad nacional en ayudas sociales, vivienda y servicios públicos.
Condena y preocupación en el Gobierno y la izquierda
Las reacciones dentro del Ejecutivo y del espacio progresista han ido en sentido contrario. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, calificó a Donald Trump y Benjamin Netanyahu como “una amenaza para la seguridad de todo el planeta”, advirtiendo del riesgo que supone el debilitamiento del derecho internacional.
En la misma línea, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, consideró el ataque “ilegal” y alertó de que la operación puede provocar una escalada que sitúe a Oriente Medio “al borde del abismo”.
Por su parte, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, describió la situación como “gravísima”, señalando que los acontecimientos generan “incertidumbre y desasosiego” en el orden internacional y evidencian una creciente ruptura del marco de estabilidad surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
Podemos exige romper con la OTAN
Desde Podemos, su secretaria general, Ione Belarra, fue más allá y calificó la operación como una “intervención militar ilegal”. La dirigente reclamó al Gobierno que cierre las bases militares estadounidenses en España, rompa con la OTAN y aísle a la Administración estadounidense, al considerar que el conflicto responde a intereses geopolíticos y energéticos.
Un escenario internacional que polariza la política española
Las distintas declaraciones reflejan la polarización política ante un conflicto con impacto global, en el que se cruzan cuestiones de seguridad internacional, alianzas estratégicas y posicionamiento geopolítico.
Mientras una parte del espectro político justifica la ofensiva como una oportunidad para debilitar al régimen iraní, otros sectores alertan de una posible escalada bélica con consecuencias imprevisibles para la estabilidad regional y el orden internacional.