Felipe Fernández Aramburu: "Uber ve en Madrid una oportunidad clave para liderar la movilidad eléctrica y autónoma"

Felipe Fernández Aramburu - Foto de Uber

El director de Uber en España y Portugal, Felipe Fernández Aramburu, destaca el papel de Madrid como una de las ciudades clave para la compañía a nivel internacional, subrayando el crecimiento de la movilidad eléctrica, la buena acogida de los distintos modelos de transporte y el potencial de la capital para liderar los próximos avances en movilidad compartida y autónoma.

En los últimos años se han aplicado numerosas medidas de movilidad en Madrid. ¿Hay alguna que, pese a su buena intención, no haya terminado de funcionar para vuestro sector?

Respuesta. Me cuesta señalar una medida concreta que no haya funcionado. La evolución en Madrid ha sido muy positiva, tanto en la adopción por parte de los usuarios como en la ampliación de nuestro porfolio de productos. De hecho, Madrid es una de las ciudades más importantes para Uber a nivel europeo y global. Por ejemplo, en el caso de Uber Electric, uno de nuestros productos estratégicos en España, uno de cada tres kilómetros recorridos en Madrid ya se realiza en vehículos eléctricos. Por eso resulta difícil hablar de una política que no esté funcionando bien.

Uber maneja un gran volumen de datos sobre movilidad. Con esa información, ¿qué mejora o normativa añadiría para avanzar en el modelo de ciudad?

Más que añadir una norma concreta, creemos que la clave está en seguir apostando por una movilidad diversa, con distintos productos que convivan entre sí. Por eso trabajamos con el taxi, porque permite incrementar sus ingresos y fortalecer el sistema. En Madrid se han explorado distintas fórmulas, como la flexibilización de días de trabajo, y creemos que hay margen para seguir avanzando en ese tipo de iniciativas que ayuden al sector a mantener su rentabilidad.

También es fundamental seguir impulsando la movilidad eléctrica. En ese sentido, los incentivos a la conversión de vehículos y, sobre todo, el desarrollo de una infraestructura de recarga sólida son imprescindibles. Sin una red suficiente de puntos de carga, el ecosistema eléctrico no puede funcionar. Es un ámbito en el que ya colaboramos con empresas energéticas y administraciones y que debe seguir reforzándose.

 Mirando a largo plazo, a un horizonte de diez años, ¿detecta algún error estratégico que debería evitarse para no lamentarlo en el futuro?

No hablaría de errores estratégicos, sino de oportunidades. Además del vehículo eléctrico, el gran debate hoy es la movilidad autónoma. Ahí existe una oportunidad enorme. Madrid y su comunidad han demostrado estar a la vanguardia en muchas innovaciones: en la integración del taxi, en la adopción del vehículo eléctrico y, ojalá, también en el desarrollo de la movilidad autónoma.

Creemos que apostar por una movilidad compartida, eléctrica y autónoma es el camino. Madrid está avanzando con determinación y cuenta con equipos preparados en la administración para seguir haciéndolo bien. La oportunidad está en mantener ese impulso y continuar colaborando entre sector público y privado.