Rafa González Lasso : “Un evento con una buena producción no es suficiente. Debemos contar historias con propósito que emocionen y conecten a la audiencia”
El fundador de Inusual Events repasa casi tres décadas en la industria del espectáculo y los eventos en directo, desde la producción cultural y corporativa hasta nuevos formatos escénicos como Flashback Show Europa
Desde finales de los años noventa, Rafa González Lasso, fundador y CEO de Inusual Events, ha desarrollado su trayectoria en uno de los ámbitos más exigentes del sector cultural y del entretenimiento: la producción de eventos y espectáculos en directo.
Durante estos años su empresa ha trabajado en proyectos culturales, eventos corporativos para compañías internacionales y nuevas propuestas escénicas que combinan música, narrativa y puesta en escena. Pero más allá de la producción técnica, González Lasso insiste en una idea que atraviesa toda su trayectoria: un evento solo funciona cuando consigue contar una historia capaz de conectar con el público.
En conversación con El Diario de Madrid, repasa los orígenes de su empresa, reflexiona sobre el papel de la creatividad en la industria del espectáculo y explica por qué la inquietud constante y el trabajo en equipo siguen siendo esenciales para seguir creando experiencias en directo.
Después de casi tres décadas en la industria de los eventos, ¿cómo recuerdas el origen de tu trayectoria y el nacimiento de Inusual Events?
Fundé la empresa entre 1999 y 2000. Antes había trabajado en agencias de publicidad, como copy y como ejecutivo de cuentas, pero siempre tenía la sensación de que quería dedicarme a algo donde pudiera contar historias y crear experiencias diferenciadoras para la gente.
Por eso decidí apostar por el mundo de los eventos. Siempre me ha gustado definirnos más como productora de eventos que como agencia, porque lo que realmente hacemos es crear contenidos y producirlos con calidad.
Con el tiempo la empresa ha evolucionado mucho. Hoy hacemos muchos proyectos corporativos, que al final son los que sostienen la actividad, pero la esencia sigue siendo la misma: intentar que cada evento tenga un relato propio.
Siempre me ha gustado salirme un poco de lo convencional y cruzar esa delgada línea roja que a veces marca la diferencia entre hacer algo correcto y hacer algo realmente especial.
La producción de eventos tiene una característica que no existe en muchos otros sectores: todo sucede en directo. ¿Qué es lo que te sigue atrapando de ese momento?
Precisamente eso, el directo. Un evento es algo extremadamente complejo. Hay muchos elementos en juego: el público, la escenografía, el sonido, la iluminación, los tiempos… Todo tiene que funcionar a la perfección en un momento muy concreto.
Pero cuando todo encaja, la sensación es increíble. Yo siempre digo que este trabajo termina siendo casi una adicción, porque cuanto más difícil es el proyecto, mayor es la satisfacción cuando ves que sale adelante.
Recuerdo algunos de los primeros eventos importantes que hicimos para grandes marcas. Estás nervioso porque sabes que no puedes fallar, que hay mucha gente mirando y que todo depende de ese momento.
Pero cuando ves que el público responde y que el proyecto funciona, te das cuenta de que puedes seguir creciendo.
Mirando tu trayectoria desde fuera, parece haber una constante: la voluntad de asumir riesgos.
Siempre que me preguntan comento que mi línea editorial como empresario se define con una filosofía: la de ser “prudentemente valiente”. Es importante intentar ser prudente y medir los riesgos pero sin cierta osadía casi nada se convierte en diferenciador.
Nunca me ha gustado dejar pasar los trenes. Prefiero intentar algo, aunque salga algo mal, antes que quedarme con la sensación de no haberlo intentado
En el mundo creativo si no arriesgas, es muy difícil destacar.
Gran parte de vuestros proyectos están vinculados al ámbito cultural. ¿Qué papel juega la cultura dentro de vuestra forma de trabajar?
La cultura tiene un ADN propio porque te permite mucha libertad creativa. Cuando participas en proyectos relacionados con la música o el audiovisual tienes la oportunidad de descubrir nuevos artistas, de escuchar propuestas interesantes y de formar parte de un entorno creativo muy vivo donde puedes dejar volar la imaginación, algo muy necesario.
Coincidir con músicos, actrices y actores que están empezando y que unos años después se convierten en figuras reconocidas es sin duda alguna un sentimiento muy gratificante.
Desde Inusual hemos producido durante cerca de 30 años los Premios Forqué y durante 11 ediciones los Premios Platino del Cine Iberoamericano, proyectos a los que pude sumar mi labor como guionista y director de la gala en 8 ediciones.
Posteriormente, en 2023, fuimos seleccionados por “The Latin Recording Academy” (Latin Grammy) para realizar el evento Best New Artist en Sevilla. Evento que tenemos el honor de seguir produciendo desde 2024 hasta la fecha, 2026, pero en esta ocasión al otro lado del atlántico: en Miami y en las Vegas.
Además, a lo largo de estos años hemos tenido la oportunidad de colaborar con compañías internacionales como Disney, Orange, Sage o el grupo L’Oréal con distintas de sus marcas, desarrollando proyectos donde la creatividad y la puesta en escena han jugado un papel muy importante.
La música parece ocupar un lugar importante dentro de tu universo creativo.
Sí, absolutamente. A mí la música me apasiona.
Recuerdo una experiencia que me marcó mucho. Hace años tuve la oportunidad de asistir a un concierto de Juan Luis Guerra en Panamá y verlo desde el backstage.
Se celebraba el concierto en un gran parque de la capital panameña. Recuerdo abrir un poco las cortinas del backstage y ver bailando merengue a más de 25.000 almas. Aquella imagen se me quedó grabada en la retina para siempre.
En ese momento pensé que algún día tenía que intentar hacer algo relacionado con espectáculos musicales en directo.
En los últimos años también habéis explorado otros territorios creativos. ¿Qué tipo de proyectos te interesa desarrollar ahora?
Siempre he pensado que si somos capaces de contar buenas historias en un evento o en una gala o en grandes eventos corporativos también podemos hacerlo en otros formatos.
Actualmente estamos terminando la biblia de una serie de ficción que estamos comenzando a mover entre distintas plataformas.
También estoy trabajando en otras ideas, como un musical infantil para las próximas navidades y en otros proyectos relacionados con el mundo del espectáculo.
Siempre me ha interesado mucho y he creído firmemente en esa transversalidad entre diferentes disciplinas creativas.
Uno de tus proyectos actuales es Flashback Show Europa. ¿Cómo nace esta iniciativa?
Surge a partir de la colaboración con la actriz y cantante colombiana Diana Hoyos, quien llevaba tiempo trabajando en un formato similar en Latinoamérica y que quería traerlo a España.
Cuando conocí el proyecto me pareció muy interesante, aunque también entendimos que había que adaptarlo al mercado europeo, tanto en la estética como en la narrativa.
Este show yo lo denomino “concert show”, es un concierto con música en directo pero con una narrativa ligera y amable que conecta las canciones y que contiene un claro elemento diferenciador: una música muy reconocible y un público en su mayoría puede acudir de pie y disfrutar del concierto mientras se toma una copa con sus amigos.
El espectáculo recorre grandes temas musicales desde los años ochenta hasta la actualidad y actualmente se representa en el Teatro Príncipe Pío de Madrid, con varias fechas programadas hasta junio y la idea de llevarlo después de gira por distintas ciudades.
Dirigir proyectos creativos y al mismo tiempo gestionar una empresa no siempre es sencillo. ¿Cómo equilibras ambas cosas?
No es fácil, porque cuando trabajas en algo creativo tiendes a querer estar en todos los detalles.
Pero también es importante confiar en las personas que trabajan contigo. Es imprescindible dar más y más espacio al equipo para que haga su trabajo ya que si quieres que una empresa crezca, tienes que rodearte de gente muy buena en lo suyo y dejar que se realicen y que desarrollen su talento.
Has mencionado varias veces el papel del equipo.
Para mí es fundamental. Tengo la enorme fortuna de contar con un equipo extraordinario. Una buena parte del equipo llevan más de veinte años trabajando conmigo, algo que hoy en día no es muy habitual. Y menos habitual aún algo de lo que me siento muy orgulloso, que el 72% de la plantilla actual sean mujeres.
Creo que es clave dar espacio y su sitio al equipo. Cuando diriges una empresa, muchas veces quieres que todo salga perfecto y puedes caer en el error de no dejar que los demás crezcan.
Y para crecer, hay que tropezar. Si confías en tu equipo y les permites desarrollar su talento, los proyectos terminan saliendo adelante con plenas garantías.
Muchos de vuestros proyectos se desarrollan en Madrid. ¿Qué papel juega la ciudad dentro de la industria cultural y del espectáculo?
Madrid es a día de hoy toda una referencia del entretenimiento internacional. Tenemos la enorme fortuna de vivir en una ciudad con una enorme actividad cultural y con un público muy abierto a nuevas propuestas.
Eso hace que sea un lugar muy interesante para desarrollar proyectos creativos, espectáculos y eventos. Hay una energía cultural muy fuerte que hace que muchas iniciativas puedan crecer aquí gracias en gran medida al apoyo del MCB (Madrid Convention Bureau).
Después de casi treinta años en este sector, ¿cómo imaginas el futuro?
No pienso parar. Quizás con el tiempo me vaya alejando un poco de la parte más técnica de la producción, pero siempre voy a seguir haciendo proyectos e iniciativas relacionadas con este mundo.
Porque al final esto no es solo un trabajo. Es un estilo de vida.