Elena Mantilla, Madrid Excelente: “La ciberseguridad ya es un criterio estructural de excelencia empresarial”
La empresa pública integra la ciberseguridad en su modelo de certificación tras 25 años acompañando al tejido empresarial madrileño en su profesionalización y competitividad.
En un contexto en el que la digitalización ha convertido la ciberseguridad en un factor estructural de competitividad, la excelencia empresarial ya no puede medirse únicamente en términos de calidad, innovación o eficiencia operativa. La resiliencia tecnológica se ha convertido en un indicador decisivo de fortaleza corporativa y confianza de mercado. Con esa premisa, Madrid Excelente ha decidido integrar la seguridad digital como dimensión esencial de su modelo de certificación, tras 25 años acompañando al tejido empresarial madrileño.
Coincidiendo con el 25 aniversario de la entidad —celebrado en la Real Casa de Correos ante más de 400 directivos—, su directora general, Elena Mantilla, analiza en esta entrevista el alcance estratégico del nuevo distintivo “Madrid Excelente Lugar Ciberseguro” y su impacto en la competitividad regional.
25 años después de su creación, ¿qué representa hoy Madrid Excelente en la economía madrileña?
Madrid Excelente nació como una iniciativa pública destinada a fortalecer la competitividad empresarial a través de la excelencia en la gestión. Fue impulsada por el expresidente Alberto Ruiz-Gallardón, inspirada en Galicia Calidade, pero con una diferencia esencial: mientras aquel modelo certificaba productos, nosotros certificamos gestión empresarial. Durante estos 25 años hemos acompañado a las empresas en un proceso exigente. La excelencia no consiste en cumplir estándares mínimos, sino en aspirar a los máximos: operar con propósito, sostener altos estándares de calidad humana con empleados y clientes, cuidar del entorno e invertir de forma constante en innovación. En definitiva, generar valor para la sociedad.
Hoy contamos con 252 empresas certificadas y, desde 2023, más de 106 nuevas entidades se han incorporado al modelo, lo que supone un incremento del 342 % respecto al periodo anterior. Esa evolución refleja que el tejido empresarial percibe el sello como una herramienta real de mejora y posicionamiento.
¿Puede una empresa considerarse excelente hoy sin integrar la ciberseguridad en su modelo de gestión?
La respuesta es clara: no. La transformación digital ha ampliado mercados y oportunidades, pero también ha incrementado la exposición a riesgos tecnológicos. La continuidad operativa, la reputación corporativa y la confianza del cliente dependen cada vez más de la capacidad de proteger sistemas, datos y procesos.
La confianza es el verdadero activo estratégico de las empresas. Y cuando esa confianza se ve comprometida por una brecha digital, el impacto trasciende lo técnico y alcanza al corazón del negocio.
Por eso el distintivo “Madrid Excelente Lugar Ciberseguro” no es un complemento accesorio. Es una evolución natural del concepto de excelencia.
¿Es un sello independiente o forma parte del modelo tradicional?
Forma parte del modelo y está plenamente integrado en él. Para obtener el distintivo “Lugar Ciberseguro” es imprescindible contar previamente con el sello Madrid Excelente.
Su desarrollo se ha realizado en colaboración con la Agencia de Ciberseguridad de la Comunidad de Madrid, lo que garantiza rigor técnico y alineación con los estándares normativos vigentes.
¿Cómo se evalúa la ciberseguridad dentro del modelo?
No hablamos únicamente de infraestructuras tecnológicas. Analizamos cómo la organización incorpora la ciberseguridad en su sistema de gobierno y en su cultura corporativa.
La evaluación examina el compromiso real de la dirección, la capacidad de identificar y gestionar riesgos, la existencia de protocolos claros ante incidentes, la continuidad de los servicios críticos, la seguridad en la cadena de suministro y el grado de formación y concienciación de la plantilla.
El objetivo no es emitir una calificación aislada, sino medir el nivel de madurez digital de la empresa en función de su realidad y ofrecer una base estructurada para avanzar.
El proceso de obtención del sello es conocido por su exigencia. ¿Qué implica ahora con esta nueva dimensión?
El rigor sigue siendo el mismo. La empresa interesada debe presentar una solicitud formal y realizar una autoevaluación que supera las 300 preguntas, abarcando desde orientación al cliente e innovación hasta eficiencia en la gestión, sostenibilidad, responsabilidad social y, ahora, ciberseguridad.
Posteriormente, auditores externos acreditados elaboran un informe técnico que identifica fortalezas y áreas de mejora. No se trata de un simple “apto” o “no apto”. Siempre existe un retorno cualitativo y cuantitativo que permite a la organización comprender qué funciona, qué debe reforzar y cómo evolucionar. Además, una vez concedida la distinción, se realiza un seguimiento anual para garantizar la mejora continua.
Nosotros no evaluamos mínimos. Evaluamos máximos.
¿Qué implantación real tiene ya el distintivo “Lugar Ciberseguro”?
En apenas tres meses, 37 empresas lo han obtenido. La primera fue Parcesa y la última Ibercaja. Esa diversidad sectorial confirma que la ciberseguridad ya no es una cuestión exclusiva del ámbito tecnológico, sino un factor transversal que afecta a banca, servicios, industria o gestión patrimonial.
Más allá del distintivo, ¿qué obtiene realmente una empresa certificada?
Obtiene, ante todo, reputación y confianza. El sello refuerza su imagen ante clientes, socios, empleados y administraciones públicas, y la posiciona como una organización comprometida con la mejora continua y la transparencia.
También obtiene un diagnóstico estructurado que le permite identificar fortalezas y áreas de mejora, diferenciarse frente a competidores y comprobar su alineación con las normativas en materia de seguridad digital.
A ello se suma el acceso a un ecosistema estratégico: formación en escuelas de negocio como IE Business School, programas para directivos, foros empresariales y networking de alto impacto. Hoy existen más de 12.000 sellos físicos y digitales visibles en empresas de la Comunidad de Madrid. La excelencia no solo se acredita; se proyecta.
¿Qué papel juega este modelo en la competitividad regional?
Madrid compite en un entorno global por atraer inversión, talento y sedes corporativas. La madurez digital del tejido empresarial es un indicador de fortaleza económica y de capacidad de adaptación.
Integrar la ciberseguridad en el modelo de excelencia no es únicamente una actualización técnica. Es una declaración estratégica sobre el tipo de ecosistema empresarial que la Comunidad de Madrid quiere consolidar: empresas preparadas, resilientes y capaces de generar confianza en un entorno digital exigente.
Tras 25 años, Madrid Excelente sigue evolucionando. Porque hoy la excelencia no se limita a gestionar bien; significa anticipar riesgos, proteger activos intangibles y demostrar que se está preparado para competir en la economía digital.
Y en ese escenario, la resiliencia ya no es opcional.