La ONU señala a España como modelo de "protección" energética frente a la crisis de Oriente Medio
La ONU destaca que España está "protegida" del caos de precios energético gracias a su liderazgo en renovables. Simon Stiell, secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, afirma que el conflicto en Oriente Medio está acelerando el auge de las energías limpias al demostrar que son la única vía para garantizar la seguridad nacional y la estabilidad económica.
Durante el acto de inauguración del Diálogo de Alto Nivel sobre la Transición Energética en París, que se celebrará el próximo noviembre, Simon Stiell ha explicado que existe una "inmensa ironía" en la crisis actual. Según el secretario ejecutivo de la ONU, aquellos sectores o intereses que han trabajado para que el mundo siga dependiendo de los combustibles fósiles están logrando el efecto contrario sin pretenderlo.
El alto cargo sostiene que el caos en los precios de los hidrocarburos y la inseguridad en el suministro, agravados por los conflictos en Oriente Medio, han hecho que las energías renovables sean la opción más lógica desde el punto de vista económico. Al ser fuentes de energía más baratas, seguras y limpias, su rentabilidad y conveniencia se han vuelto argumentos imposibles de ignorar tanto para los gobiernos como para las empresas en el contexto actual.
Simon Stiell ha destacado que países ricos en recursos sostenibles, con España y Pakistán a la cabeza, han logrado blindarse ante la escalada de precios de los combustibles fósiles derivada del conflicto bélico en Oriente Medio.
Soberanía energética frente a bloqueos estratégicos
El análisis de la ONU recalca que las fuentes renovables no solo son más limpias y económicas, sino fundamentalmente más seguras. Al no depender de infraestructuras críticas vulnerables a conflictos, como el Estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado, estas energías garantizan la autonomía política y la estabilidad de las naciones.
En el marco de la reciente cumbre climática, la ONU ha puesto de relieve diversos hitos que marcan la aceleración de la transición energética global. Entre estos avances destaca el crecimiento masivo de la energía solar, cuya generación a nivel mundial registró un incremento colosal de 600 teravatios-hora durante el año 2024.
Asimismo, se ha alcanzado un nivel de inversión histórica en el que el capital destinado a las tecnologías limpias el pasado año llegó a duplicar la cuantía dirigida a los combustibles fósiles.
Finalmente, el organismo internacional subraya cómo la seguridad nacional se ha convertido en un motor del cambio, dado que potencias de la talla de China, India, Indonesia, Corea del Sur, Alemania y Reino Unido han integrado oficialmente la transición verde como una piedra angular de su seguridad estratégica para garantizar su soberanía energética frente a conflictos globales.
El reto de la financiación global
A pesar del avance, Stiell advierte sobre el riesgo de que los gobiernos queden "atados" a los fósiles para resolver urgencias a corto plazo. Para evitarlo, insta a cumplir los compromisos de la COP29 de Bakú, que prevén movilizar 1,3 billones de dólares para 2035 destinados a la acción climática en países en desarrollo, cuya transición se ve actualmente frenada por la falta de fondos y la crisis de deuda.
Simon Stiell ha hecho un llamamiento para "acelerar un cambio verdaderamente global" antes de que la cumbre del clima de 2028, conocida como COP33, lleve a cabo el segundo análisis sobre el cumplimiento del Acuerdo de París.
Ha insistido en la necesidad de que los países actúen con visión de futuro para "no quedar atados a los combustibles fósiles a largo plazo" mientras gestionan la coyuntura energética actual. Para lograrlo, propone medidas directas como "romper el vínculo entre los precios de la electricidad y los combustibles fósiles", una estrategia diseñada para permitir que "las energías renovables de bajo coste reduzcan las facturas" de los ciudadanos y empresas.