La inteligencia artificial redefine el talento y acerca universidad y empresa en Madrid
La irrupción de la inteligencia artificial ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de transformar el modelo universitario y reforzar la colaboración con las empresas, según se ha destacado en una jornada celebrada en Madrid con participación institucional, académica y empresarial.
Un consenso: más colaboración para responder al cambio
La jornada de Empleabilidad y Formación Universitaria organizada por la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) ha evidenciado un diagnóstico compartido: el mercado laboral está cambiando a gran velocidad y exige una respuesta coordinada entre universidad, empresa y administraciones.
El presidente de CEIM, Miguel Garrido de la Cierva, subrayó la necesidad de avanzar hacia “una formación más flexible, conectada con la empresa y orientada a la empleabilidad”, capaz de facilitar la transición al empleo y la formación continua a lo largo de la vida.
En la misma línea, desde los Consejos Sociales universitarios se insistió en que el objetivo no debe ser solo adaptar a los estudiantes al mercado laboral, sino prepararlos para construir el futuro.
La IA cambia las reglas del talento
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y en los perfiles profesionales. Los participantes coincidieron en que el talento ya no puede medirse únicamente por el conocimiento acumulado.
Durante el conversatorio posterior, se destacó que las empresas están premiando perfiles con capacidad de adaptación, alfabetización tecnológica y habilidades para trabajar con IA, datos y problemas reales. Además, se remarcó que la inteligencia artificial no elimina el valor de la universidad, pero sí obliga a redefinirlo: el foco pasa de transmitir contenidos a formar criterio, evaluar mejor y conectar el aprendizaje con la empleabilidad.
El emprendedor tecnológico Pau García-Milà incidió en que el verdadero desafío no es la tecnología en sí, sino la velocidad a la que evoluciona, y advirtió de que no adoptar la IA puede tener un coste mayor que integrarla en los procesos productivos.
Pensamiento crítico, creatividad y uso responsable
Más allá de las competencias técnicas, el debate puso el acento en las habilidades humanas como elemento diferencial. Pensamiento crítico, creatividad, ética o capacidad de trabajo en equipo fueron señaladas como claves en un entorno donde la IA actúa como herramienta y no como sustituto.
Los expertos coincidieron en que el talento del futuro dependerá del uso que las personas hagan de la tecnología. “La diferencia está en la materia gris”, se apuntó durante el encuentro, destacando que la IA necesita ser guiada por criterio humano.
Brecha entre universidad y empresa
Otro de los puntos críticos abordados fue la distancia entre la formación universitaria y las necesidades reales del mercado. Las empresas continúan asumiendo parte de la formación de los recién graduados, lo que evidencia una falta de alineación.
En este contexto, se defendió avanzar hacia modelos más híbridos que integren formación práctica, así como potenciar la formación dual en la universidad, aún minoritaria frente a su implantación en la Formación Profesional.
También se puso de relieve que la universidad avanza a un ritmo más lento que el mercado, debido a la complejidad de sus procesos de cambio, lo que obliga a buscar fórmulas más ágiles como la formación específica, las microcredenciales o la integración transversal de la IA en las aulas.
La IA, una competencia imprescindible
Durante el conversatorio, estudiantes y expertos coincidieron en que la inteligencia artificial se está convirtiendo en una competencia básica, al nivel de los idiomas. Su dominio ya es un requisito en muchos procesos de selección, especialmente en grandes empresas.
Sin embargo, también se advirtió de que su uso debe ser responsable, ya que, aunque facilita el trabajo diario, requiere capacidad crítica para validar sus resultados.
Madrid lidera el empleo digital
El encuentro también sirvió para destacar el posicionamiento de la Comunidad de Madrid como referente en empleo tecnológico. La región concentra más del 32% de las ofertas de empleo digital en España, con más de 15.500 vacantes en los últimos meses.
Este contexto refuerza la necesidad de adaptar la formación universitaria a un entorno en constante cambio, donde la inteligencia artificial no solo transforma los procesos productivos, sino también la forma de aprender, trabajar y entender el talento.