FACUA exige un "blindaje" para los pacientes: seguros obligatorios contra el cierre de clínicas dentales y de estética
La desprotección de los pacientes ante el cierre repentino de centros sanitarios privados ha llegado a un punto crítico en este inicio de 2026. FACUA-Consumidores en Acción ha instado formalmente al Gobierno este viernes a realizar una modificación regulatoria urgente que imponga a las clínicas dentales y de medicina estética la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil y de cierre.
Esta medida busca garantizar que, en caso de cese de actividad o negligencia, los usuarios no pierdan el dinero de tratamientos ya financiados ni se queden con intervenciones a medio terminar y sin soporte médico.
Un modelo de negocio basado en el beneficio inmediato y la financiación
Según la organización de consumidores, el modelo de negocio de muchas cadenas de estética y odontología en los últimos años se ha centrado en un crecimiento agresivo y un beneficio económico rápido. La estrategia suele pasar por la financiación vinculada a los tratamientos, lo que deja a miles de usuarios atrapados en deudas bancarias por servicios que la clínica deja de prestar de la noche a la mañana.
FACUA señala que ha recibido cientos de denuncias de ciudadanos afectados por cierres que dejan tras de sí un rastro de tratamientos interrumpidos, materiales de baja calidad y, en los casos más graves, daños derivados de negligencias profesionales. Sin un seguro obligatorio que responda por el cierre, el consumidor se ve obligado a iniciar largos y costosos procesos judiciales que rara vez terminan con la recuperación del dinero o la reparación del daño estético o dental.
Más control público para frenar el fraude en el sector
Además del seguro, la asociación reclama un mayor control administrativo por parte de las autoridades sanitarias y de consumo. FACUA denuncia que la falta de supervisión ha permitido que proliferen centros que priorizan la captación de clientes mediante publicidad agresiva sobre la calidad asistencial. "Estas clínicas cierran dejando a los usuarios con tratamientos pagados o financiados, a veces sin haber empezado siquiera, y sin ninguna garantía", protestan desde la organización.
La propuesta de FACUA pretende que cualquier clínica privada que opere en España deba demostrar solvencia mediante este aval o seguro antes de obtener su licencia de actividad. De este modo, se crearía un "fondo de garantía" que protegería al paciente ante la volatilidad de un sector que, en esta primera mitad de 2026, sigue sumando casos de fraude y desamparo para el ciudadano de a pie.