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CEOE y CEPYME crean una comisión estratégica para los intereses industriales de España

Militares control - Foto de la CEOE

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha celebrado la primera reunión de su nueva Comisión de Seguridad y Defensa, un órgano diseñado específicamente para actuar como paraguas institucional de las empresas del sector y potenciar la base industrial necesaria para garantizar la autonomía estratégica de España.

La nueva estructura de la CEOE y CEPYME nace bajo la presidencia del diplomático Carlos Bastarreche, cuya experiencia será clave para interlocutar en foros internacionales. La vicepresidencia recae en dos figuras de peso en el sector: Ricardo Martí Fluxá, presidente de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), y Gerardo Sánchez Revenga, presidente de la Asociación de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (AESMIDE).

El presidente de la patronal, Antonio Garamendi, ha subrayado que este organismo será fundamental para consolidar un ecosistema transversal de empresas españolas. El objetivo es generar sinergias que no solo aseguren un crecimiento sostenible, sino que refuercen la competitividad general de la economía española en un momento de máxima relevancia para la seguridad continental.

Prioridad: El mercado europeo y las pymes

La hoja de ruta de la comisión se centra en tres pilares estratégicos. En primer lugar, la defensa activa de los intereses del sector ante las administraciones competentes en España y, de forma prioritaria, en la Unión Europea. El segundo eje busca la creación de un tejido industrial sólido que permita escalar proyectos y ganar peso en el mercado internacional.

Finalmente, la comisión pondrá un foco especial en la Estrategia Industrial Europea de Defensa, buscando que las empresas españolas ganen protagonismo en los nuevos programas de financiación comunitaria. En este sentido, la CEOE ha puesto el énfasis en la integración y el apoyo a las pymes, asegurando que las pequeñas y medianas empresas tecnológicas tengan voz y capacidad de acceso a los grandes contratos de defensa y seguridad que se liciten en el marco europeo.

Para COEE, la puesta en marcha de esta comisión no solo responde a una necesidad de mercado, sino que se alinea con los desafíos geopolíticos de 2026, donde la capacidad industrial propia se ha convertido en el mejor activo para la estabilidad económica y la seguridad nacional.