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El Santander y los sindicatos se dan de plazo hasta el 15 de julio para pactar las prejubilaciones

Foto de Banco Santander

Banco Santander y los sindicatos se reunirán este jueves para avanzar en el plan de prejubilaciones voluntarias para mayores de 55 años. Las centrales exigen mejores condiciones que en el ERE de 2020 apoyándose en los beneficios récord de la entidad.

La dirección del Banco Santander y la representación sindical volverán a sentarse a la mesa de negociación este próximo jueves en la que será su segunda toma de contacto formal. El objetivo de ambas partes es encadenar un par de encuentros adicionales a lo largo de las próximas semanas para sellar un acuerdo definitivo en torno al 15 de julio, según han confirmado fuentes sindicales. La negociación, que arrancó oficialmente el pasado martes, plantea un esquema de salidas con una ventana de adscripción abierta durante los próximos tres años.

A diferencia de los procesos de reestructuración tradicionales, el banco ha trasladado que el plan cuenta con la peculiaridad de no tener una cifra objetivo de salidas predeterminada. Se ha configurado como un mecanismo de carácter 100% voluntario para ambas partes, lo que implica que las solicitudes de prejubilación presentadas por la plantilla quedarán sujetas a la validación y aceptación final por parte de la entidad financiera.

Los sindicatos rechazan la propuesta y exigen un reflejo de los beneficios récord

Las condiciones financieras iniciales puestas sobre la mesa por el Santander se dirigen a profesionales a partir de los 55 años de edad. Para el tramo de entre 55 y 57 años, el banco ofrece abonar el 74% del salario bruto hasta que el empleado alcance los 63 años o los 63 años y seis meses. Para el segmento de 58 años en adelante, la compensación se eleva al 76% del sueldo bruto bajo el mismo límite de edad, prorrateándose los importes en el caso de la opción de los 63,6 años.

Estas horquillas han sido catalogadas de "insuficientes" por las centrales sindicales de forma unánime. Desde el sindicato mayoritario, CCOO, han advertido formalmente de que no se conformarán con estas condiciones, argumentando que replican de manera idéntica las aplicadas en el ERE de 2020, que saldó la salida de 3.572 personas. Las centrales sostienen que el escenario actual es sustancialmente distinto e imponen como línea roja que la oferta mejore "teniendo en cuenta los beneficios récord" obtenidos por el grupo cántabro durante el último cuatrienio.

Este movimiento en la plantilla del Santander, que cerró el ejercicio pasado con 34.142 empleados en España tras registrar 798 salidas, se alinea con el goteo de ajustes que experimenta el sector financiero nacional. Durante el primer trimestre de este año, el BBVA ejecutó salidas voluntarias para 230 personas en España (750 a escala de grupo), mientras que el Banco Sabadell mantiene operativo un plan de prejubilaciones para unos 300 trabajadores y Unicaja amortizó otras 150 plazas el pasado ejercicio.

Una tendencia que el propio secretario general de CCOO, Unai Sordo, tildó recientemente de "mal menor" de carácter no deseable, denunciando el fin de la banca de proximidad y los niveles de estrés "bestiales" en la red de sucursales.