Emprendimiento

La inversión en startups en España supera los 3.100 millones en 2025, aunque cae ligeramente respecto a 2024

Brainstorming de un equipo de trabajo - Foto de Ashera_Arts (Pixabay)

El ecosistema de startups en España cerró 2025 con una inversión total superior a los 3.100 millones de euros, lo que supone una disminución cercana al 3% respecto al año anterior, según un análisis del sector emprendedor.

Más operaciones, menos volumen por ronda

Aunque el total de capital invertido descendió ligeramente, el número de operaciones aumentó. Durante 2025 se registraron alrededor de 376 rondas de financiación, lo que representa un crecimiento en la actividad transaccional de aproximadamente el 11%. Este dato indica que, aunque las grandes inversiones fueron algo menores, más startups lograron captar financiación.

El tamaño medio de las rondas se redujo en comparación con 2024, reflejando un ajuste en las grandes inversiones, mientras que la mediana de inversión creció, mostrando que los capitales se concentraron en un mayor número de operaciones de tamaño intermedio.

Predominio de rondas avanzadas

La mayor parte del capital se dirigió a fases avanzadas de financiación, como Serie A y Serie C, mientras que las inversiones en etapas iniciales (seed) registraron un descenso. Esto evidencia que los inversores buscan proyectos con modelos de negocio ya validados y menor riesgo, apostando por empresas con tracción demostrada.

Principales ciudades receptoras de inversión

Barcelona se mantuvo como el principal foco de captación de inversión, seguida por Madrid, Valencia y San Sebastián. Estas ciudades concentran la mayor parte de las rondas y del capital, consolidándose como los hubs más relevantes para el emprendimiento tecnológico y de innovación en España.

Una mirada hacia la madurez del sector

El ligero retroceso en el volumen total de inversión no refleja un estancamiento del ecosistema, sino una transformación hacia un mercado más equilibrado: más startups consiguen financiación, aunque las cantidades por operación son más moderadas. Los expertos señalan que este patrón puede favorecer una diversificación mayor del tejido emprendedor y una asignación más eficiente del capital disponible.