Unai Sordo (CCOO) contra la bajada de impuestos por la guerra: "No se puede desarmar al Estado y pedir que nos salve"
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, rechaza la "receta única" de la derecha y la patronal ante el encarecimiento de la energía. Advierte de una espiral inflacionista y exige al Gobierno una "memoria económica" de las ayudas para que la ciudadanía valore el coste de proteger la economía.
En plena escalada de tensión por el conflicto en Oriente Medio y con el precio de los carburantes al alza, Unai Sordo ha lanzado una advertencia nítida desde Baleares: el sindicato no aceptará una rebaja fiscal masiva. Para Sordo, es "incompatible" exigir una movilización masiva de recursos públicos y, al mismo tiempo, recortar los ingresos del Estado.
Sordo ha criticado con ironía la postura de las organizaciones empresariales y la oposición, señalando que "no se puede soplar y sorber". Según el líder sindical, las medidas de protección que se avecinan, similares a los ERTE o las prestaciones de autónomos de crisis anteriores, requieren un Estado financieramente fuerte.
"Yo sé que las organizaciones empresariales y la derecha económica solo tienen una única receta: la bajada generalizada de impuestos. Pero si a la vez se pide la movilización masiva de recursos, son cosas un poco incompatibles", ha afirmado Sordo. Unas declaraciones que recuerdan a las de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero hace escasos días, en las que pedía al Partido Popular un poco de creatividad e innovación en sus propuestas ante la crisis.
Riesgo de inflación y suministros
El sindicato asume que el encarecimiento de la energía es inevitable y teme que se repitan las tensiones en las cadenas de suministro que ya se vivieron con la guerra en Ucrania. Ante este escenario, Sordo solo se abre a "alguna bajada puntual del IVA", pero rechaza cualquier movimiento que "esconda una posición ideológica" para debilitar la capacidad de intervención pública.
Como estrategia para combatir los discursos anti-impuestos, CCOO ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que acompañe sus próximas medidas de una memoria económica detallada. El objetivo es que la sociedad sepa exactamente cuánto dinero público cuesta "salvar la economía" y proteger a los sectores afectados.
Sordo recordó que las subvenciones al combustible en el pasado ayudaron a los trabajadores dependientes del vehículo, pero que esas ayudas tienen un coste que debe ser visibilizado.
Lo que piden las organizaciones empresariales ante los costes de producción
Desde el ámbito empresarial, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) ha reiterado la necesidad urgente de aliviar la presión fiscal sobre las pymes para garantizar su supervivencia. Fuentes de la organización han señalado que el incremento de los costes energéticos y de los suministros está comprometiendo la viabilidad de miles de negocios. CEPYME sostiene que "es imprescindible una reducción de la carga fiscal y de las cotizaciones sociales para amortiguar el impacto de la inflación en los costes de producción".
En la misma línea, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha defendido que las bajadas selectivas y masivas de impuestos son la herramienta más eficaz para evitar una espiral inflacionista y proteger el empleo. La patronal argumenta que la actual coyuntura bélica exige "medidas de choque que devuelvan liquidez a las familias y a las empresas", rechazando que el mantenimiento de una presión fiscal elevada sea la solución para intervenir en el mercado.
Posiciones de las formaciones políticas y otras entidades
En el espectro político, el Partido Popular (PP) ha reclamado al Gobierno un plan de rebajas fiscales inmediatas, especialmente en el IRPF y el IVA de productos básicos y energía. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo defiende que "el Estado no puede enriquecerse a costa de la inflación mientras los ciudadanos se empobrecen", exigiendo que el exceso de recaudación se devuelva directamente a los contribuyentes.
Por su parte, formaciones como Vox han ido más allá, solicitando la "derogación de todos los impuestos que gravan la energía" para abaratar la factura eléctrica y los combustibles de forma drástica.
Frente a estas posturas, el Gobierno y sus socios de coalición mantienen la tesis de que los impuestos son necesarios para financiar el "escudo social" y las ayudas directas a los sectores "más vulnerables".
Entidades como el Instituto Juan de Mariana han aportado datos al debate, señalando que el coste del exceso regulatorio y la presión fiscal limita el crecimiento del PIB. En su análisis, defienden que "la mejor forma de reactivar la economía ante un shock externo es dejar el dinero en el bolsillo de los ciudadanos", contraponiéndose así a la visión sindical de fortalecer la intervención estatal mediante la recaudación tributaria.