Trabajo cita a sindicatos y patronal para negociar la subida del SMI con el escollo de los contratos públicos
El Ministerio de Trabajo reúne este lunes a sindicatos y patronal para negociar la subida del SMI del 3,1%, con el bloqueo de los contratos públicos como principal obstáculo
El Ministerio de Trabajo y Economía Social reunirá este lunes, a partir de las 10.00 horas, a sindicatos y patronal en un nuevo intento de cerrar un acuerdo para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026. La propuesta del Gobierno pasa por un incremento del 3,1%, manteniendo la exención de tributación en el IRPF, una opción respaldada por CCOO y UGT, pero rechazada por CEOE y Cepyme.
Este será el tercer encuentro formal tras las reuniones celebradas antes y después de Navidad, todas ellas basadas en las recomendaciones del comité asesor del Ministerio de Trabajo, que planteó dos escenarios: una subida del 4,7% si el SMI tributaba y del 3,1% si se mantenía la exención fiscal. El Ejecutivo optó por esta segunda vía con el objetivo de preservar el poder adquisitivo y mantener el SMI en torno al 60% del salario medio, conforme a la Carta Social Europea.
Apoyo sindical y rechazo empresarial
La propuesta cuenta con el respaldo explícito de los sindicatos mayoritarios y del Ministerio de Economía, encabezado por Carlos Cuerpo, así como con una mayor sintonía entre Trabajo y Hacienda, que se ha mostrado dispuesta a elevar el mínimo exento para evitar que el SMI tribute.
Sin embargo, la patronal mantiene su oposición. En diciembre, CEOE planteó una subida alternativa del 1,5% y cuestionó la metodología utilizada por los expertos para calcular el salario medio, al considerar que no incluye sectores como el empleo doméstico, donde el SMI tiene un peso muy elevado.
El conflicto de los contratos públicos
El principal escollo de la negociación no está tanto en la tributación como en la actualización de los contratos públicos. La patronal exige que estos se revisen automáticamente cuando sube el SMI, una posibilidad que quedó limitada por la ley de desindexación de la economía, aprobada durante los gobiernos de Mariano Rajoy.
Según CEOE, esta situación “asfixia” a muchas pequeñas empresas que prestan servicios públicos —especialmente en sectores como limpieza o jardinería— y que no pueden renunciar a los contratos pese al incremento de los costes laborales. Trabajo se ha mostrado favorable a estudiar una reforma progresiva de esta norma, pero la patronal desconfía de que llegue a materializarse, ya que la competencia recae en Hacienda.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, expresó sus dudas con claridad: “Gobierno solo hay uno y yo negocio con uno”, recordando que esta reivindicación empresarial ha sido apoyada en otras ocasiones sin llegar a aprobarse.
Subida con efectos retroactivos
Pese a la falta de consenso, el Gobierno da por hecho que la subida del SMI se aprobará, con o sin acuerdo tripartito, y que tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. De confirmarse el incremento del 3,1%, el SMI pasará de 1.184 euros a unos 1.220 euros mensuales en 14 pagas.
El último acuerdo tripartito sobre el SMI se alcanzó en 2020, cuando el salario mínimo subió de 900 a 950 euros. Desde entonces, las revalorizaciones se han cerrado mediante acuerdos bipartitos entre Trabajo y los sindicatos.
Cambios en la regulación del SMI
La negociación de este año coincide además con un debate paralelo sobre la reforma de la regulación del SMI. Trabajo y los sindicatos quieren impedir que ciertos pluses salariales puedan absorberse cuando el salario base alcanza el mínimo legal, una propuesta que la patronal rechaza de plano por considerar que podría elevar los costes laborales entre un 25% y un 30%.
Con este escenario, la reunión de este lunes se perfila como clave, aunque el acuerdo global sigue lejos mientras persista el desacuerdo sobre los contratos públicos y la regulación futura del salario mínimo.