La subida media de 59 euros en las pensiones reabre el debate fiscal: Hacienda recauda más de 1.400 millones adicionales en IRPF
La pensión media en España sube hasta 1.365 euros en 2026, pero el aumento de las retenciones del IRPF sobre estas prestaciones supera el 10 %
La reciente actualización de las pensiones en España ha vuelto a situar el sistema público en el centro del debate político y económico. Mientras el Gobierno defiende la revalorización de las prestaciones para proteger el poder adquisitivo de los jubilados, algunos analistas económicos subrayan que el incremento de la recaudación fiscal derivada de esas mismas pensiones está creciendo a un ritmo aún mayor.
Según los datos oficiales del Instituto Nacional de la Seguridad Social, la pensión media contributiva ha pasado de 1.306 euros mensuales a 1.365 euros entre enero y febrero de 2026, lo que supone una subida media de 59 euros al mes, equivalente a un incremento del 4,5 %.
Subidas moderadas según el tipo de pensión
El aumento se distribuye de forma distinta según el tipo de prestación. En el caso de la jubilación, que representa la mayor parte del sistema, la pensión media ha pasado de 1.500 euros a 1.565 euros mensuales, lo que supone 65 euros más al mes.
Las pensiones de viudedad han pasado de 932 euros a 973 euros, con un incremento medio de 41 euros, mientras que las prestaciones de orfandad han aumentado de 524 euros a 550 euros, es decir, 26 euros más.
En el caso de la incapacidad permanente, la pensión media ha pasado de 1.205 euros a 1.254 euros, lo que implica 49 euros adicionales mensuales.
Estos incrementos se enmarcan en el mecanismo de revalorización vinculado al aumento del coste de la vida, cuyo objetivo es evitar que los pensionistas pierdan poder adquisitivo en un contexto de inflación.
El aumento de la recaudación por IRPF
Sin embargo, el debate se ha intensificado por la evolución paralela de los ingresos fiscales procedentes de las pensiones. De acuerdo con los datos de la Agencia Tributaria, las retenciones del IRPF aplicadas a las pensiones han aumentado significativamente en el último año.
Entre enero y septiembre, la recaudación por retenciones de IRPF sobre pensiones ha pasado de 13.755 millones de euros a 15.175 millones, lo que supone un incremento de 1.420 millones de euros, equivalente a una subida del 10,3 %.
Este crecimiento es más del doble del aumento medio registrado en las propias pensiones, lo que ha generado críticas entre algunos analistas económicos.
El análisis de José Ramón Riera
El economista José Ramón Riera ha sido uno de los que ha puesto el foco en esta cuestión. Según ha señalado en un análisis reciente, “mientras la pensión media ha subido 59 euros al mes, las retenciones del IRPF han crecido más del doble que las propias pensiones”.
Riera sostiene que parte del incremento de la recaudación se explica por la falta de actualización de los tramos fiscales en relación con la inflación, lo que provoca que algunos contribuyentes pasen a soportar una mayor presión fiscal.
En este sentido, el economista afirma que “a muchos pensionistas se les dice que se han beneficiado de la subida de las pensiones, pero no se explica que Hacienda también está ingresando mucho más por esas mismas prestaciones”.
Un debate recurrente sobre el sistema de pensiones
La discusión sobre la evolución de las pensiones se produce en un contexto de envejecimiento progresivo de la población y presión creciente sobre el sistema público de jubilación.
En España, millones de pensionistas dependen de estas prestaciones como principal fuente de ingresos tras décadas de cotización al sistema. Por ello, el debate sobre su sostenibilidad y su impacto fiscal se ha convertido en uno de los temas centrales de la política económica.
Mientras el Ejecutivo defiende que la revalorización anual es imprescindible para proteger a los jubilados frente al aumento del coste de la vida, algunos economistas insisten en que la política fiscal y las retenciones sobre pensiones también deben formar parte de la discusión pública.
Como recuerda Riera, “los pensionistas no son el problema económico de España; son personas que han cotizado durante décadas para sostener el sistema”, una afirmación que resume el trasfondo de un debate que seguirá presente en los próximos años.