Autónomos

Un tercio de los autónomos afronta una subida de hasta 135 euros al mes en sus cotizaciones en 2026

La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros - Foto de Pool Moncloa/César P Sendra

Autónomos societarios y colaboradores afrontan una subida de hasta 135 euros al mes en 2026 por el alza de la base mínima

La polémica ha estallado entre las principales asociaciones de trabajadores por cuenta propia tras conocerse que los autónomos societarios y los familiares colaboradores verán incrementada de forma notable su base mínima de cotización en 2026, lo que se traducirá en un aumento de hasta 135 euros mensuales en sus cuotas a la Seguridad Social.

La medida afectará a más de 1,2 millones de autónomos, según denuncian las organizaciones del sector, y reabre el choque entre el colectivo y el Gobierno por el desarrollo del sistema de cotización por ingresos reales. Mientras el resto de trabajadores por cuenta propia mantendrá congeladas sus cuotas, estos perfiles concretos deberán asumir un fuerte incremento derivado del alza de la base mínima desde los 1.000 euros mensuales de 2025 hasta los 1.424,4 euros en 2026, un salto superior al 42 %.

Un aumento que puede suponer 1.620 euros más al año

La consecuencia directa de esta decisión es clara: cada autónomo afectado podría tener que pagar hasta 1.620 euros más al año. Aunque durante 2026 se permitirá de forma provisional seguir cotizando sobre una base de 1.000 euros mensuales, cuando llegue el proceso de regularización —previsto entre finales de 2027 y principios de 2028— los afectados deberán abonar la diferencia respecto a la base que realmente les corresponde.

Es decir, el impacto no será inmediato en todos los casos sobre el recibo mensual, pero sí se convertirá en una deuda futura con la Seguridad Social si no se adapta antes la base de cotización a la nueva cuantía.

ATA denuncia un “sablazo” y una “salvajada”

La reacción de las asociaciones no se ha hecho esperar. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha cargado con dureza contra el Ejecutivo al considerar que “el Gobierno ha vuelto a mentir a los autónomos” y ha calificado la subida de “salvajada”. A su juicio, no tiene sentido que se haya prorrogado la congelación de cuotas para la mayoría del colectivo, pero no para societarios y colaboradores.

ATA sostiene que esta situación genera una clara desigualdad entre autónomos según su figura fiscal, y ha advertido de que no se quedará de brazos cruzados. La organización ya ha iniciado contactos con grupos parlamentarios para tratar de forzar una solución inmediata y con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

El Gobierno se remite a la reforma de 2022

Frente a las críticas, desde la Seguridad Social defienden que esta subida no responde a una decisión improvisada, sino a lo previsto en la reforma del sistema de cotización por ingresos reales aprobada en 2022. Según el Ministerio, aquella norma ya establecía que, a partir de 2026, la base de cotización de autónomos societarios, familiares colaboradores y quienes no declaran rendimientos no podría ser inferior a la base mínima del Régimen General.

El departamento que dirige Elma Saiz insiste en que esta previsión fue pactada en su día con asociaciones de autónomos, sindicatos y patronal, y que cotizar más también implica generar más derechos de protección social. Sin embargo, ese argumento no convence a buena parte del sector, que reclama una rectificación urgente.

Un colectivo especialmente sensible

Las asociaciones advierten además de que esta medida golpea especialmente a autónomos familiares colaboradores y societarios con ingresos modestos, muchos de ellos ligados a pequeños negocios. Según ATA, una parte importante de los afectados son mujeres mayores de 50 años del ámbito rural, que colaboran en negocios familiares y que verán cómo su coste de cotización crece de manera desproporcionada.

El malestar aumenta por la sensación de agravio comparativo: mientras un autónomo principal podría seguir cotizando por una base próxima a 1.000 euros, su colaborador familiar tendría que hacerlo por una base mínima notablemente superior. Ese desequilibrio es precisamente uno de los argumentos que más se está utilizando para exigir una corrección legal inmediata.

UPTA pide un nuevo decreto para congelar también estas bases

La UPTA también se ha sumado a las críticas y considera que la situación tiene una salida sencilla: aprobar un nuevo decreto que prorrogue la congelación de bases también para societarios y colaboradores, igual que se ha hecho con el resto del colectivo. Desde esta organización se recuerda que ya se había advertido de este problema con antelación y que ahora toca evitar que la regularización futura se convierta en un castigo económico para miles de personas.

Un nuevo foco de tensión con el colectivo autónomo

La subida de la base mínima para este grupo de autónomos abre así un nuevo frente entre el Gobierno y uno de los colectivos más sensibles del tejido productivo español. La discusión ya no gira solo en torno a si el sistema de cotización por ingresos reales es justo o no, sino sobre cómo se aplica y a quién perjudica más en la práctica.

A la espera de una posible rectificación normativa, lo cierto es que el debate ha dejado al descubierto el fuerte malestar de una parte del colectivo autónomo, que considera que la prometida congelación de cuotas no ha sido, en realidad, igual para todos.