Estudio sobre envejecimiento y riqueza

Retrasar la edad de recibir herencias reduce la riqueza y aumenta la desigualdad, según un estudio de FEDEA

Dinero - Foto de Pezibear de Pixabay (Canva)
Un estudio publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) concluye que el retraso en la edad de recibir herencias, asociado al aumento de la esperanza de vida, tiene efectos directos sobre la acumulación de riqueza y la desigualdad económica. La investigación señala que en España la edad media para recibir una herencia ha pasado de los 30 a los 50 años en las últimas décadas.

España afronta un proceso de envejecimiento demográfico que, además de afectar al sistema de pensiones o al crecimiento económico, también está modificando la forma en la que se transmiten los recursos entre generaciones. Según un nuevo informe de FEDEA, el retraso en la recepción de herencias puede alterar decisiones económicas clave y ampliar las diferencias patrimoniales entre hogares.

El trabajo, titulado Aging and the Timing of Intergenerational Transfers, ha sido elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz, de la Universidad Complutense, ICAE y FEDEA, y Francisco García-Rodríguez, de la Universidad de Alcalá y EQUALITAS.

La edad media para heredar se ha retrasado dos décadas

El estudio analiza cómo el incremento de la longevidad ha desplazado la edad a la que las personas reciben su primera herencia. En España, esta edad media ha pasado aproximadamente de los 30 años a los 50 años durante las últimas cinco décadas.

Este retraso implica que los recursos heredados llegan en etapas más avanzadas del ciclo vital, cuando muchas decisiones económicas relevantes, como la compra de vivienda o determinadas inversiones, ya se han realizado.

Los autores sostienen que esta modificación en el calendario de transferencias intergeneracionales tiene consecuencias directas sobre la capacidad de acumulación de riqueza.

Cada año de retraso reduce la riqueza futura

El análisis concluye que cada año adicional de retraso en la recepción de una herencia está asociado con una reducción cercana al 2 % en la riqueza acumulada a largo plazo.

Según el estudio, recibir recursos más tarde limita la posibilidad de aprovechar el rendimiento financiero durante un periodo más amplio y dificulta inversiones en momentos clave de la vida económica de los hogares.

La investigación combina un modelo económico de ciclo vital con datos extraídos de la Encuesta Financiera de las Familias para evaluar el impacto de las herencias sobre el ahorro, la compra de vivienda y la acumulación patrimonial.

El impacto es mayor entre hogares con menos recursos

El informe destaca que el efecto del retraso no es homogéneo y afecta especialmente a los hogares con menor renta y menor nivel educativo.

Para estos perfiles, las herencias funcionan como una fuente de financiación alternativa ante dificultades de acceso al crédito. Cuando estas transferencias llegan demasiado tarde, las opciones de inversión o compra se reducen o deben realizarse en condiciones menos favorables.

Los investigadores advierten de que esta situación contribuye a ampliar la brecha patrimonial entre quienes tienen acceso a financiación o apoyo familiar temprano y quienes dependen exclusivamente de ingresos laborales.

Las donaciones en vida benefician sobre todo a hogares acomodados

El estudio también analiza el papel de las transferencias en vida, conocidas como donaciones inter vivos, como posible mecanismo compensatorio.

Sin embargo, los resultados muestran que este tipo de ayudas se concentran principalmente en hogares con mayores niveles de riqueza y educación, lo que puede reforzar las desigualdades y limitar la movilidad intergeneracional.

Los autores consideran que las políticas públicas y el funcionamiento de los mercados de crédito pueden desempeñar un papel relevante para reducir el impacto del envejecimiento sobre la desigualdad económica.

El envejecimiento influye más allá de las pensiones

El informe concluye que el envejecimiento demográfico tiene implicaciones que van más allá del mercado laboral o la sostenibilidad del sistema de pensiones.

El retraso en la transmisión patrimonial modifica la forma en que los hogares acumulan riqueza y puede agravar las diferencias económicas entre generaciones.

Los investigadores apuntan a la necesidad de incorporar el análisis de las transferencias intergeneracionales al diseño de políticas públicas relacionadas con vivienda, crédito y desigualdad.