El paro rompe la tendencia y sube un 0,15% en febrero, con más impacto en mujeres
El repunte afecta especialmente a mujeres, jóvenes y a comunidades como Madrid y Cataluña, aunque el nivel total de paro continúa en mínimos para un mes de febrero desde 2008.
Los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo reflejan un comportamiento más débil que el registrado hace un año, cuando el paro descendió en 5.994 personas en el mismo mes.
Madrid lidera el aumento del desempleo en febrero
La Comunidad de Madrid fue la región donde más creció el paro en términos absolutos, con 3.694 personas más inscritas en el SEPE. Cataluña sumó 2.039 desempleados y Castilla-La Mancha, 1.070.
En contraste, el desempleo descendió en seis comunidades autónomas. Andalucía registró la mayor caída (-2.629), seguida del País Vasco (-1.146) y la Comunidad Valenciana (-1.102).
Por provincias, Madrid volvió a encabezar los incrementos, mientras que Cádiz (-889), Bizkaia (-745) y Baleares (-706) lideraron las bajadas.
Los jóvenes concentran el mayor repunte
El colectivo más perjudicado en febrero fue el de menores de 25 años. El paro juvenil aumentó en 8.516 personas, un 4,71% más respecto al mes anterior. Por el contrario, entre los mayores de 25 años el desempleo descendió en 4.932 personas (-0,22%).
El incremento se concentra especialmente en el grupo de personas sin empleo anterior, que sumó 6.263 nuevos inscritos (+2,85%), un segmento donde habitualmente predominan los jóvenes que buscan su primera oportunidad laboral.
En términos interanuales, sin embargo, el balance sigue siendo positivo: el desempleo total es un 5,81% inferior al de febrero de 2024, con 150.803 parados menos.
El paro femenino crece en el mes, pero mejora en el año
Las mujeres también soportaron la mayor parte del aumento mensual. En febrero, 4.130 mujeres se incorporaron a las listas del paro (+0,28%), hasta alcanzar un total de 1.473.413 desempleadas.
En cambio, el paro masculino descendió en 546 personas (-0,06%), situándose en 969.233 hombres.
No obstante, la comparativa interanual ofrece una lectura distinta: en los últimos doce meses, 89.541 mujeres salieron del desempleo (-4,73%), frente a 61.262 hombres (-5,94%).
Servicios y primer empleo impulsan el repunte
Por sectores económicos, el comportamiento fue desigual. El paro bajó en construcción (-2.140), industria (-1.122) y agricultura (-575). Sin embargo, subió en servicios (+1.158) y, de forma más acusada, entre quienes no habían trabajado anteriormente.
El peso del sector servicios, muy vinculado a la estacionalidad y al consumo interno, explica parte de la volatilidad mensual, especialmente en comunidades con fuerte actividad urbana como Madrid y Cataluña.
En términos desestacionalizados —que eliminan efectos propios del calendario— el paro cayó en 3.718 personas, lo que matiza parcialmente el deterioro mensual.
Más de cuatro de cada diez contratos fueron indefinidos
Durante febrero se firmaron 1.118.996 contratos, un 1,87% más que en el mismo mes del año anterior. De ellos, 494.001 fueron indefinidos, lo que representa el 44,15% del total.
Dentro de la contratación indefinida, 229.651 correspondieron a jornada completa, 130.586 a tiempo parcial y 133.764 fueron fijos discontinuos.
Los contratos temporales sumaron 624.995, el 55,85% del total mensual. En el acumulado de enero y febrero, la contratación total muestra un ligero descenso respecto al mismo periodo del año pasado (-1,29%).
Un mercado laboral con señales mixtas
Pese al repunte mensual, el desempleo se mantiene en su nivel más bajo para un mes de febrero desde 2008, consolidando la mejora estructural del mercado laboral en los últimos años.
Sin embargo, el aumento del paro juvenil y femenino, junto con el mal comportamiento en regiones clave como Madrid, introduce señales de alerta en un contexto económico marcado por la moderación del crecimiento y la incertidumbre internacional.
El comportamiento de marzo y la campaña de primavera serán determinantes para confirmar si el aumento de febrero responde a factores estacionales o anticipa una desaceleración más persistente del empleo.