José Elías critica la subida del SMI sin ajustar el IRPF: “Puede acabar perjudicando a los trabajadores con menos ingresos”
El empresario José Elías advierte de que subir el SMI sin actualizar el IRPF puede reducir el salario real de los trabajadores con menores ingresos
El empresario José Elías ha cuestionado el impacto real de las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) durante una reciente entrevista en un podcast, donde alertó de que incrementar el salario mínimo sin ajustar los tramos del IRPF puede terminar perjudicando a los trabajadores con menos ingresos.
Durante su intervención, Elías criticó con dureza la política fiscal asociada a las mejoras salariales, al considerar que el aumento del SMI pierde efectividad si no se acompaña de una actualización del mínimo exento y de los tramos del impuesto sobre la renta. A su juicio, esta situación provoca que parte de la subida salarial se diluya en una mayor carga fiscal, reduciendo el beneficio real para el empleado.
El empresario explicó que el sistema del IRPF funciona por tramos progresivos y que muchos de estos umbrales llevan años sin adaptarse a la evolución de los salarios y a la inflación. Como consecuencia, cuando un trabajador recibe una mejora retributiva —como la derivada del aumento del SMI— puede pasar a tributar más, lo que se traduce en una reducción del incremento neto en su nómina.
Según su análisis, este fenómeno puede provocar que personas con sueldos bajos mantengan prácticamente el mismo poder adquisitivo o incluso vean reducido su salario disponible, pese a las subidas nominales. Elías ilustró esta situación con el ejemplo de trabajadores con ingresos mínimos que, tras la actualización salarial, terminan pagando más impuestos sin notar una mejora real en su economía doméstica.
El debate se enmarca en una discusión más amplia sobre el llamado “efecto de progresividad en frío”, que se produce cuando los tramos fiscales no se actualizan conforme al crecimiento de los salarios o al aumento del coste de la vida. En estos casos, los contribuyentes soportan una mayor presión fiscal sin que haya un cambio real en su capacidad económica.
Las declaraciones del empresario han reavivado el debate sobre la necesidad de deflactar el IRPF, es decir, ajustar sus tramos para evitar que las subidas salariales destinadas a mejorar la renta de los trabajadores pierdan eficacia por el impacto fiscal.