España, entre los países de la UE donde la pobreza relativa afecta menos a la población mayor
España se encuentra, según estadísticas europeas de renta e igualdad, entre los Estados miembros de la Unión Europea (UE) donde la tasa de riesgo de pobreza relativa entre la población mayor de 65 años se mantiene en niveles más bajos que los que registran otros grupos de edad o que en algunos de sus países vecinos, situándose por debajo de la media comunitaria de riesgo social para este colectivo.
Los últimos datos disponibles de la oficina estadística europea muestran que la brecha de riesgo de pobreza relativa para las personas mayores de 65 años en España —indicador que mide la distancia entre la mediana de ingresos de los hogares y la línea de pobreza definida como el 60 % de esa mediana— es inferior a la registrada en otros grupos de edad y más favorable que en algunos países de la UE, lo que sitúa al país entre los Estados donde dicho riesgo tiene un menor impacto en este segmento poblacional.
Concretamente, el riesgo de pobreza relativa para las personas de 65 años y más se sitúa en torno al 20,7 % según datos de 2024, una cifra que refleja el porcentaje de mayores cuyas rentas se encuentran por debajo del umbral definido por la mediana de ingresos.
Este comportamiento contrasta con otros grupos de edad, como los menores de 18 años y las personas en edad laboral, que muestran tasas de riesgo de pobreza o exclusión social más elevadas en el conjunto de la UE, según las estadísticas comunitarias. A nivel europeo, la tasa de riesgo para mayores de 65 años se sitúa alrededor del 18 %, mientras que posiciones más elevadas se observan en grupos como los jóvenes o las personas en edades intermedias.
Expertos en políticas sociales señalan que factores como la estructura de las pensiones, las transferencias públicas y el acceso a servicios y prestaciones sociales en España pueden contribuir a mitigar en cierta medida el impacto de la pobreza relativa en las personas mayores, aunque persisten desafíos en otros ámbitos como la pobreza infantil o la exclusión social general, donde España ha mostrado cifras comparativamente altas dentro de la UE.