Economistas alertan del creciente déficit comercial de España con China y cuestionan la estrategia económica del Gobierno
El desequilibrio comercial con China supera los 42.000 millones y reabre el debate sobre el impacto de las relaciones económicas con Pekín
El creciente déficit comercial de España con China ha vuelto a situarse en el centro del debate económico y político tras la publicación de los últimos datos de comercio exterior. Según las cifras correspondientes a 2025, España registra un déficit comercial con China de más de 42.000 millones de euros, una cifra que supone un fuerte incremento respecto a los datos de años anteriores.
Este desequilibrio ha sido objeto de críticas por parte de analistas y economistas que cuestionan la estrategia económica del Gobierno español en su relación con el gigante asiático. Entre ellos, el economista José Ramón Riera, que ha advertido sobre el impacto de esta tendencia en la economía nacional.
Un déficit comercial que ha crecido con fuerza en los últimos años
Los datos reflejan que el déficit comercial de España con China ha pasado de 26.804 millones de euros en 2021 a 42.278 millones en 2025, lo que representa un incremento cercano al 57,7 % en apenas cuatro años.
Este aumento del desequilibrio se explica por dos tendencias simultáneas. Por un lado, las exportaciones españolas hacia China han descendido, mientras que, por otro, las importaciones de productos chinos han crecido de forma notable.
En 2021, España exportaba a China mercancías por valor de 8.670 millones de euros, mientras que en 2025 esa cifra se sitúa en 7.972 millones, lo que supone una caída aproximada del 8 % en términos nominales.
Si se tiene en cuenta el efecto de la inflación, algunos analistas señalan que la caída real podría ser mucho mayor, lo que evidencia una pérdida de peso de las ventas españolas en el mercado chino.
El aumento de las importaciones amplía el desequilibrio
Mientras las exportaciones disminuyen, las importaciones procedentes de China han aumentado con fuerza. En 2021, España compraba al país asiático bienes por valor de 35.474 millones de euros, mientras que en 2025 esa cifra supera los 50.000 millones.
Esto supone un incremento cercano al 41,5 % en las compras a China, lo que ha ampliado considerablemente el desequilibrio en la balanza comercial entre ambos países.
Para el economista José Ramón Riera, esta situación tiene implicaciones directas sobre la economía española. “Las importaciones restan al cálculo del Producto Interior Bruto, por lo que un déficit comercial de esta magnitud impacta directamente en la actividad económica nacional”, ha señalado.
Debate sobre la estrategia económica con Pekín
El crecimiento del déficit comercial se produce en un contexto de mayor acercamiento diplomático y económico entre el Gobierno español y China, especialmente durante los últimos años.
Las relaciones con Pekín han sido presentadas por el Ejecutivo como una oportunidad estratégica para impulsar la cooperación económica y abrir nuevas oportunidades comerciales para las empresas españolas.
Sin embargo, algunos analistas consideran que los resultados comerciales muestran un desequilibrio creciente que beneficia principalmente a las exportaciones chinas, mientras que las empresas españolas encuentran mayores dificultades para aumentar su presencia en el mercado asiático.
En este sentido, Riera ha señalado que la diferencia entre lo que España compra y lo que vende a China plantea interrogantes sobre la eficacia de la política comercial actual.
Un debate abierto sobre el futuro de la relación económica
El incremento del déficit comercial con China se produce además en un contexto global en el que muchos países europeos están revisando sus relaciones económicas con Pekín, especialmente en sectores estratégicos y tecnológicos.
Para algunos economistas, el reto para España pasa por mejorar el acceso de las empresas españolas al mercado chino y reforzar la competitividad de la industria nacional, con el objetivo de equilibrar una balanza comercial cada vez más desfavorable.
Mientras tanto, el debate continúa abierto sobre el impacto de la globalización, la competencia internacional y la política comercial en la economía española, en un escenario marcado por la creciente presencia de China en los mercados europeos.