Las bolsas europeas arrancan la semana con fuertes pérdidas ante la crisis del petróleo y la tensión en Oriente Próximo
Las bolsas europeas han iniciado la sesión de este lunes con números rojos generalizados y caídas que superan el 2% en las principales plazas del continente. En España, el Ibex 35 ha protagonizado un desplome inicial del 3,17%, perdiendo la cota psicológica de los 17.000 puntos para situarse en el entorno de los 16.512 enteros.
Esta reacción de los mercados responde a la nueva oleada de ataques en Oriente Próximo, que ha provocado que materias primas estratégicas como el petróleo y el gas disparen sus precios a niveles no vistos desde la crisis energética de 2022.
La ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra infraestructuras en Irán ha generado una fuerte incertidumbre sobre el suministro energético global, especialmente por las dificultades para el tránsito en el Estrecho de Ormuz. En este escenario, el barril de Brent, de referencia en Europa, ha llegado a tocar máximos de 119 dólares durante la madrugada, estabilizándose a primera hora en el entorno de los 108 dólares. Por su parte, el gas natural en el mercado europeo ha registrado subidas superiores al 15%, lo que hace temer una nueva ola inflacionista a nivel mundial.
Impacto en los valores del Ibex 35 y mercados internacionales
Dentro del selectivo español, la mayoría de los valores han amanecido en terreno negativo. Las empresas vinculadas al sector industrial y turístico han sido las más castigadas en los primeros compases de la jornada, con Acerinox cayendo más de un 5% e IAG retrocediendo cerca de un 4,8%. Ferrovial y Sacyr también han registrado descensos notables superiores al 4,5%. En el lado opuesto, Repsol se mantiene como la única compañía del índice que logra avanzar, con una subida del 1%, impulsada directamente por el encarecimiento del crudo.
La tendencia negativa es compartida por el resto de Europa, donde Milán lidera las caídas con un retroceso del 2,7%, seguida de Fráncfort y París. El pesimismo también se ha trasladado a los mercados asiáticos, donde el Nikkei de Tokio ha cerrado con un desplome del 5,2% y el Kospi de Seúl ha perdido casi un 6%. Los inversores permanecen ahora atentos a la evolución del dólar y el oro, activos que suelen actuar como refugio en periodos de alta volatilidad geopolítica.
Declaraciones políticas y previsiones económicas
La situación ha generado una rápida respuesta política desde Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha vinculado el ascenso de los precios del crudo a la ofensiva militar, calificándolo como un coste necesario para garantizar la seguridad frente a la amenaza nuclear iraní. El mandatario ha asegurado que los precios caerán rápidamente una vez finalice la operación. Sin embargo, el mercado reacciona con cautela ante los recortes de producción anunciados por países como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, que podrían tensionar aún más la oferta a corto plazo.
En el mercado de divisas, el euro se sitúa en los 1,1565 dólares, mientras que la rentabilidad del bono español a 10 años ha ascendido hasta el 3,463%.
Esta semana será determinante para el análisis macroeconómico, ya que se esperan los nuevos datos de inflación en Estados Unidos, que permitirán calibrar el impacto real de este choque energético en el coste de vida y en las futuras decisiones de los bancos centrales sobre los tipos de interés.