El Banco de España presenta sus prioridades analíticas para 2025-2030 y refuerza su papel en investigación económica
El Banco de España ha dado a conocer sus prioridades analíticas para el periodo 2025-2030, un plan estratégico de investigación que sirve como “brújula” para orientar los trabajos de análisis económico de la institución en los próximos años y reforzar su papel como referencia en el debate económico nacional y europeo.
La nueva agenda de investigación del Banco de España define cuatro áreas temáticas prioritarias que estructurarán su trabajo analítico hasta 2030. La primera de ellas se refiere a los pilares de la banca central, que incluye el estudio de la política monetaria, la supervisión bancaria, la estabilidad financiera, los sistemas y medios de pago —incluido el efectivo— y cuestiones como la educación financiera. Este enfoque busca apoyar tanto las funciones del Banco de España como miembro del Eurosistema como su contribución a decisiones de política económica.
El segundo eje abordado se centra en la resiliencia europea en un mundo en transición, analizando los efectos de fenómenos como la digitalización, la inteligencia artificial, las transiciones ecológica y energética, y los cambios en el contexto geopolítico global. En este marco, la institución presta especial atención también a las economías de América Latina debido a sus vínculos históricos y económicos con España.
La tercera área comprende los retos de la economía española, con estudios dirigidos a temas clave como la productividad y la innovación, el mercado laboral, la vivienda, los desafíos demográficos y migratorios, y la sostenibilidad de las finanzas públicas. Este bloque permitirá profundizar en las dinámicas internas de la economía española y apoyar el diseño de políticas públicas eficaces.
Finalmente, el Banco de España ha incluido entre sus prioridades las tendencias globales, un campo de investigación más amplio que contempla factores no estrictamente económicos, como los impactos del cambio climático, el envejecimiento poblacional, la calidad institucional y la fragmentación comercial, entre otros. Este enfoque multidisciplinar busca enriquecer el análisis económico con perspectivas complementarias.
El organismo ha subrayado la importancia de adaptar tanto los temas como los métodos de investigación a un entorno económico y social en rápida transformación. En ese sentido, prevé reforzar la modelización económica —incluyendo el análisis de escenarios alternativos y de riesgos extremos—, ampliar el uso de datos granulares procedentes de bases administrativas y encuestas, y aprovechar avances tecnológicos y metodológicos como la inteligencia artificial y las técnicas de ciencia de datos.
Con esta actualización de prioridades analíticas, el Banco de España busca reforzar su capacidad de diagnóstico y evaluación económica, contribuir con rigor al debate público y apoyar la toma de decisiones tanto a nivel nacional como internacional, trabajando de forma transversal con la comunidad académica y otros analistas económicos.