La banca española marca máximos históricos de solvencia y sitúa la morosidad en mínimos del 2,61%
El Banco de España confirma que las entidades de crédito mejoraron sus ratios de capital en el primer trimestre de 2026 y mantuvieron unos niveles de liquidez muy holgados respecto a las exigencias regulatorias.
El sistema financiero español ha arrancado el año consolidando la robustez de sus balances. Las entidades de crédito que operan en España alcanzaron durante el primer trimestre de 2026 nuevos máximos de solvencia, rentabilidad y calidad de sus activos, según los últimos registros supervisores publicados por el Banco de España. Las ratios de capital de la totalidad del sector experimentaron un incremento generalizado en este periodo: la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) avanzó hasta situarse en el 14,26%; la ratio de Tier 1 escaló al 15,75% y la ratio de capital total se elevó hasta el 18,36%.
Estas magnitudes no solo rebasan los promedios previos a la crisis del coronavirus, sino que se consolidan como los máximos absolutos de todo el periodo pospandemia. Para calibrar la evolución a largo plazo, la ratio de capital total supera hoy en cuatro puntos porcentuales enteros el nivel del 14,29% registrado en el año 2015, situándose en máximos históricos. Al segmentar por tipología de institución, las entidades significativas alcanzaron una ratio de capital total del 18,01%, mientras que en las entidades menos significativas este indicador se situó en el 25,28%. Por su parte, la ratio de apalancamiento agregada sectorial subió ligeramente hasta el 5,74%, impulsada por el 5,54% de los bancos significativos y el 9,15% de las entidades de menor tamaño.
Holgura en la liquidez y la ratio crédito-depósitos bajo control
En lo referente a las métricas de liquidez, la ratio de cobertura del conjunto de las entidades de crédito experimentó un ligero descenso de 2,3 puntos porcentuales respecto al trimestre inmediato anterior, fijándose en el 169,54%. A pesar de este descenso, motivado por una contracción del 3,54% en el colchón de liquidez que superó la caída del 2,23% en las salidas netas, el indicador continúa emplazado muy por encima del requerimiento mínimo del 100% exigido por la regulación europea.
La radiografía interna muestra que las entidades menos significativas operan con ratios superiores al 300%, muy cerca de sus promedios históricos recientes, mientras que los bancos significativos registraron un nivel del 159,81%. Aunque este último dato se sitúa unos 14 puntos por debajo de su media desde comienzos de 2022, representa un margen de cumplimiento extraordinariamente holgado. Paralelamente, la ratio crédito-depósitos repuntó en los tres primeros meses del año hasta fijarse en el 96,09%, lo que supone un comportamiento estable en la comparativa interanual.
La morosidad bancaria desciende a un nuevo mínimo histórico
La calidad del balance de las entidades financieras sigue viéndose favorecida por la contención de los impagos. La ratio de préstamos dudosos de la banca —excluyendo del cálculo los saldos en efectivo depositados en bancos centrales y otros depósitos a la vista— disminuyó levemente en el primer trimestre de 2026 hasta situarse en el 2,61%. Este porcentaje mejora el 2,62% anotado el trimestre previo y se distancia significativamente del 2,86% registrado hace justo un año, marcando un nuevo mínimo para el sector en España.
La buena marcha del indicador de morosidad es compartida por todo tipo de firmas de crédito. En el caso de las entidades significativas, la ratio de dudosos se contuvo en el 2,77%, logrando replicar el mínimo histórico que ya se había alcanzado al cierre del pasado año. En cuanto a las entidades menos significativas, la tasa de impagos se redujo de manera aún más acusada hasta situarse en el 1,99%. En ambos segmentos de negocio, los volúmenes de activos dudosos permanecen claramente por debajo de sus respectivos promedios calculados desde el primer trimestre de 2022.