Economía mundial

La arena se consolida como un recurso estratégico: el material imprescindible que sostiene la economía mundial

Arena - Freepick
La demanda mundial de arena para construir infraestructuras la convierte en un recurso estratégico con un creciente impacto económico

Cuando se habla de materias primas estratégicas, lo habitual es pensar en el petróleo, el gas, el litio o las tierras raras. Sin embargo, la arena se ha convertido en un recurso esencial para la economía mundial, al ser la base de la fabricación de hormigón, vidrio, carreteras, puertos, aeropuertos y buena parte de las infraestructuras modernas.

Su importancia radica en que sin este material sería imposible desarrollar gran parte de las obras que sostienen el crecimiento económico, convirtiéndose en una materia prima indispensable para la construcción y la industria.

No toda la arena sirve para construir

Uno de los aspectos más relevantes es que no cualquier tipo de arena resulta útil para la construcción.

La información destaca que la arena del desierto no reúne las características necesarias, mientras que la empleada para fabricar hormigón procede principalmente de ríos, canteras y fondos marinos, donde presenta las propiedades adecuadas para su utilización en grandes infraestructuras.

Esta limitación hace que el volumen de arena realmente aprovechable sea muy inferior al que podría imaginarse a simple vista.

El consumo mundial alcanza los 50.000 millones de toneladas al año

Según los datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) recogidos en la información, el planeta consume alrededor de 50.000 millones de toneladas de arena y grava cada año, lo que convierte a este material en la materia prima sólida más utilizada del mundo después del agua.

Esta enorme demanda responde al crecimiento continuo de ciudades, carreteras, puertos, hospitales, aeropuertos y edificios que requieren grandes cantidades de hormigón para su construcción.

La elevada demanda impulsa problemas ambientales y la minería ilegal

El incremento constante del consumo también está generando importantes consecuencias.

La información señala que la creciente extracción de arena ha provocado problemas ambientales y conflictos asociados a su explotación, además de favorecer la aparición de redes dedicadas a la minería ilegal de arena en distintos países.

Diversos informes internacionales alertan de que este recurso, tradicionalmente considerado abundante, está adquiriendo un carácter cada vez más estratégico para el desarrollo económico mundial.

José Ramón Riera alerta del creciente valor económico de este recurso

El economista José Ramón Riera destaca que la arena utilizada para fabricar hormigón es un recurso mucho más limitado de lo que habitualmente se piensa y advierte de que precisamente esa escasez relativa está impulsando su valor.

En sus declaraciones afirma que "hoy se necesitan 50.000 millones de toneladas al año para poder seguir construyendo y desarrollando la economía", subrayando la magnitud de la demanda mundial.

Riera también explica que han surgido mafias alrededor de la arena debido al elevado interés económico que despierta este recurso, especialmente aquella procedente de lechos de ríos y determinados fondos marinos.

Asimismo, señala que el incremento del precio de esta materia prima terminará repercutiendo en el coste de construcción de carreteras, edificios y otras infraestructuras, al tratarse del componente básico para la fabricación del hormigón.

Un recurso del que depende gran parte de la infraestructura moderna

La arena está presente en los edificios, carreteras, hospitales, puertos, aeropuertos y numerosas infraestructuras utilizadas diariamente.

Su importancia no reside únicamente en su disponibilidad, sino en el papel que desempeña como materia prima imprescindible para sostener el desarrollo urbano e industrial.

La combinación de una demanda creciente, una oferta limitada de arena apta para la construcción y el aumento de su valor económico sitúan a este recurso entre los activos estratégicos con mayor relevancia para el futuro de la economía mundial.