El 43% de los trabajadores asegura que compra menos o peores alimentos que en 2021
La pérdida de poder adquisitivo sigue golpeando a los hogares españoles. Según una encuesta encargada por la Unión Sindical Obrera (USO), el 43% de las personas trabajadoras afirma que desde 2021 compra menos alimentos o de peor calidad, mientras que más de la mitad ha tenido que recurrir a financiación para llegar a fin de mes o afrontar imprevistos.
La inflación supera a las subidas salariales
El estudio, elaborado por IO Investigación, muestra que el 78,5% de los trabajadores ha experimentado alguna subida salarial en los últimos cinco años. Sin embargo, el 70% de quienes han recibido incrementos considera que estos han sido inferiores al aumento del coste de la vida.
Solo el 32 % de los encuestados asegura que su salario se ha actualizado al menos tres veces en ese periodo, lo que evidencia que muchas retribuciones no se revisan de forma regular.
La alimentación, el gasto más afectado
El encarecimiento de los productos básicos ha obligado a numerosos hogares a recortar en alimentación. El 83,4% de los participantes en la encuesta señala este apartado como el más impactado por la inflación.
Joaquín Pérez, secretario general de USO, advierte de que este dato refleja una situación de “pobreza salarial”, ya que afecta a personas con empleo que no pueden mantener el mismo nivel de consumo que hace cinco años.
Menos gasto en ocio y calefacción
La pérdida de poder adquisitivo también ha repercutido en otros gastos esenciales y de bienestar.
Casi el 60% de los encuestados afirma que gasta menos en ocio y más de la mitad ha reducido el uso de calefacción o aire acondicionado para contener la factura energética.
Solo uno de cada cinco trabajadores asegura llegar a fin de mes con holgura, mientras que un tercio reconoce tener dificultades para cubrir sus gastos mensuales.
Más de la mitad ha recurrido a financiación
El sondeo revela que el crédito y el aplazamiento de pagos se han convertido en herramientas habituales para muchos trabajadores.
En los últimos dos años, más del 50% ha tenido que recurrir a financiación externa para afrontar gastos ordinarios o imprevistos.
Además, únicamente el 24% de los encuestados afirma poder ahorrar de forma periódica.
El alquiler y la hipoteca agravan el riesgo de pobreza
La encuesta identifica la vivienda como uno de los factores que más condicionan la situación económica de los hogares.
Entre quienes viven de alquiler, el porcentaje de personas que no llega bien a fin de mes asciende al 47,1%, frente al 33,5% de media.
Asimismo, un 13% asegura haber tenido que cambiar de vivienda por motivos económicos durante los últimos cinco años.
Las mujeres sufren peores condiciones económicas
El estudio refleja también una brecha de género significativa.
Los hombres han registrado más subidas salariales que las mujeres y presentan mayor capacidad de ahorro. Además, ellas declaran en mayor medida haber tenido que recortar gastos y enfrentan con más frecuencia dificultades para llegar a fin de mes.
USO reclama subidas salariales y reformas estructurales
Ante estos resultados, USO reclama una actualización automática de los salarios conforme al IPC, una reforma fiscal que favorezca a las rentas del trabajo y un pacto de Estado por la vivienda.
El sindicato también defiende una reforma laboral que reduzca la precariedad y contribuya a cerrar la brecha salarial de género.