Las peñas del Rayo Vallecano boicotean el derbi en Butarque y protestan contra la gestión de Martín Presa
Las peñas del Rayo no acudirán a Butarque para el derbi ante el Atlético en protesta por la gestión del club y la situación del estadio
El derbi entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid se jugará este domingo en el estadio de Butarque, pero lo hará sin el apoyo organizado de su afición. La Federación de Peñas del Rayo ha anunciado que ninguna de las peñas federadas acudirá al partido como medida de protesta contra la gestión del presidente, Raúl Martín Presa, y las decisiones que afectan al club.
La iniciativa, difundida bajo el lema “No retires tu entrada, dejemos Butarque vacío”, llega tras el traslado del encuentro fuera de Vallecas debido al mal estado del césped, una decisión que ha intensificado el malestar del entorno rayista.
Protesta contra la gestión y el traslado del partido
El partido correspondiente a la jornada 24 de LaLiga se disputará en el campo del CD Leganés después de que las inspecciones concluyeran que el terreno de juego del Estadio de Vallecas no reúne aún las garantías necesarias. El encuentro ante el Oviedo ya había sido suspendido la jornada anterior por el mismo motivo.
Aunque el club mostró su “absoluta disconformidad” con la medida por los perjuicios sociales, deportivos y económicos, la decisión de LaLiga ha sido definitiva.
Para las peñas, el traslado es solo la última de una serie de conflictos. En un comunicado, denunciaron “la larga lista de atropellos perpetrados por Martín Presa y consentidos por LaLiga” y aseguraron que estudiarán acciones legales para defender los intereses de los aficionados.
Temor a un precedente fuera de Vallecas
La protesta también cuenta con el respaldo de la Plataforma ADRV, que considera que acudir a Butarque podría “sentar un peligroso precedente” que facilite futuros cambios de ubicación del equipo.
El colectivo ha convocado además una concentración de protesta antes del partido y ha enumerado los motivos del rechazo: subida del precio de los abonos, falta de diálogo con la afición y el temor a un posible traslado del estadio.
“La supervivencia de nuestro equipo está en riesgo. Hablamos de seguir viendo al equipo de nuestras vidas en su barrio”, han señalado.
Apoyo limitado y ambiente de boicot
El Rayo habilitó la retirada de entradas para el encuentro, pero la respuesta ha sido desigual. En las primeras horas se distribuyeron alrededor de 1.000 localidades, algunas de ellas destinadas a reventa, y las previsiones apuntan a que no más de 4.000 rayistas estarán en Butarque.
La jornada de protesta también dejó escenas simbólicas, como la presencia de un grupo de mariachis que interpretó canciones contra el presidente del club.
El equipo, al margen del conflicto
El entrenador del Rayo, Íñigo Pérez, ha mostrado comprensión hacia la decisión de los aficionados. “Tienen todo mi respeto, todo mi apoyo y toda mi solidaridad”, afirmó en rueda de prensa, asegurando que empatiza con el malestar aunque el equipo se mantendrá centrado en lo deportivo.
Las propias plataformas de aficionados han querido separar su crítica institucional del apoyo al vestuario, reconociendo el esfuerzo de jugadores y cuerpo técnico en una temporada marcada por la inestabilidad.
Con el césped de Vallecas aún en proceso de recuperación y el conflicto abierto entre afición y directiva, el derbi ante el Atlético se disputará en un escenario atípico y con un ambiente que refleja la creciente tensión en el entorno del club franjirrojo.