Baloncesto

Movistar Estudiantes impone su pegada en el tramo final y tumba a Melilla antes del playoff

Movistar Estudiantes (Flickr)

El acierto exterior de Salin y la dirección de Granger impulsan a los colegiales en el Magariños para sumar una victoria sólida

El Movistar Estudiantes volvió a demostrar su fortaleza en casa tras imponerse por 86-73 al Melilla Ciudad del Deporte en el Movistar Academy Magariños, en un partido marcado por la igualdad durante tres cuartos y un demoledor último periodo de los colegiales.

El conjunto madrileño, que continúa afinando su rendimiento de cara al playoff, encontró en el acierto exterior de Sasu Salin y la dirección de Jayson Granger las claves para desatascar un duelo que llegó muy abierto al tramo final.

Un inicio intenso con alternancias

El encuentro arrancó con un Estudiantes algo errático, pero con capacidad para golpear primero. Un parcial inicial permitió a los locales tomar ventaja, aunque Melilla reaccionó rápidamente con acierto desde el triple para equilibrar el marcador.

La respuesta colegial llegó de la mano de Sasu Salin, que empezó a entonarse desde el perímetro para devolver la iniciativa a los suyos. Aun así, los visitantes lograron igualar el choque (19-19), antes de que un último empujón local cerrara el primer cuarto con ventaja madrileña (26-21).

Melilla crece y empata al descanso

El segundo cuarto cambió el guion. El conjunto visitante elevó su nivel ofensivo y aprovechó los problemas del Estudiantes para anotar con fluidez y darle la vuelta al marcador.

Jugadores como Hoover o McMullen lideraron la reacción melillense, que llegó incluso a ponerse por delante. Los colegiales, incómodos en ataque, encontraron alivio en los tiros libres de Pato Garino, que permitieron cerrar la primera mitad con empate (38-38) tras un periodo claramente favorable a Melilla.

Equilibrio máximo tras el descanso

Tras el paso por vestuarios, el Estudiantes salió con mayor determinación. Un parcial inicial devolvió la ventaja a los locales, que lograron abrir una pequeña brecha gracias al trabajo colectivo y al creciente protagonismo de Salin.

Sin embargo, Melilla resistió el empuje. Apoyado en su acierto desde la línea de tiros libres y su intensidad, el conjunto visitante mantuvo el pulso del partido, que llegó al último cuarto con todo por decidir (62-58).

Salin y Granger rompen el partido

El desenlace se decidió en el último periodo. Fue entonces cuando el Estudiantes dio un golpe definitivo al partido con una exhibición de acierto desde el triple.

Sasu Salin firmó un recital desde el perímetro, con 24 puntos y un espectacular 8 de 14 en triples, incluyendo tres lanzamientos casi consecutivos que dinamitaron el choque y abrieron una ventaja decisiva (78-65).

Junto a él, Jayson Granger dirigió con maestría, priorizando el juego colectivo y repartiendo 10 asistencias, siendo clave para involucrar a todos sus compañeros en ataque.

El parcial de 12-2 en ese tramo final dejó sin respuesta a un Melilla que, pese a su esfuerzo, acusó el desgaste y la falta de profundidad de plantilla.

Aportación coral y crecimiento colectivo

Más allá de las actuaciones individuales, el triunfo del Estudiantes volvió a apoyarse en un trabajo colectivo sólido. Nwogbo aportó 11 puntos en minutos de calidad, Giovannetti destacó en la línea de fondo y Asier González resultó determinante en el rebote en el tramo final, corrigiendo uno de los problemas del equipo durante el partido.

La mejora defensiva en los últimos minutos fue clave para cerrar el encuentro sin sobresaltos, después de haber concedido demasiadas segundas oportunidades durante buena parte del duelo.

Mirando al playoff con buenas sensaciones

El equipo dirigido por Toni Ten continúa así su proceso de ajuste de cara a la fase decisiva de la temporada, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones al playoff tras haberse quedado sin opciones de ascenso directo.

El próximo compromiso será a domicilio ante el Monbus Obradoiro, antes de cerrar la fase regular en casa frente a Palmer Basket Mallorca Palma.

Con el crecimiento progresivo de sus piezas clave y una rotación cada vez más completa, el Estudiantes encara el tramo final con confianza, profundidad de plantilla y un alto nivel competitivo.