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Carlos Alcaraz renuncia a Wimbledon y a la gira de hierba al no recuperarse a tiempo de su lesión en la muñeca derecha

Carlos Alcaraz - X

Carlos Alcaraz ha anunciado que causará baja en Queen’s y Wimbledon, perdiéndose de forma íntegra la gira de hierba debido a la lesión que arrastra en su muñeca derecha. El tenista murciano, que ya se ausentó de Madrid, Roma y Roland Garros, se enfrenta al periodo de baja más largo de toda su carrera profesional.

Tras verse obligado a causar baja consecutiva en los Masters 1000 de Madrid y Roma, así como en la cita de Roland Garros, el tenista murciano ha confirmado que los plazos de rehabilitación de la dolencia que arrastra en su muñeca derecha le impedirán vestirse de corto de cara a la inminente campaña sobre superficie de césped, lo que supone encadenar su ausencia en dos torneos del Grand Slam de forma consecutiva por primera vez en su trayectoria.

A través de una declaración pública difundida en sus perfiles oficiales de las redes sociales, el propio deportista de El Palmar ha explicado a sus seguidores la coyuntura médica en la que se encuentra. Alcaraz ha manifestado que, si bien el proceso de recuperación avanza por el camino idóneo y sus sensaciones físicas generales experimentan una mejoría, desgraciadamente todavía no se halla en las condiciones competitivas necesarias para saltar a las pistas. El jugador ha transmitido su enorme pesar al tener que renunciar tanto a la cita de Queen's como al cuadro principal de Wimbledon, describiendo a ambos certámenes londinenses como eventos sumamente especiales en su calendario y subrayando que continuará trabajando con intensidad junto a su equipo para concretar su regreso al circuito lo antes posible.

Un impacto inmediato en el ránking con la pérdida de 800 puntos acumulados

La dolencia del jugador de El Palmar se originó durante las rondas iniciales del torneo Conde de Godó de Barcelona, instante en el que sufrió un percance físico en su extremidad diestra durante el partido que le medía al tenista finlandés Otto Virtanen. El propio Alcaraz reconoció en aquel momento que había sentido cómo le vencía la articulación de la muñeca, advirtiendo de que la dolencia revestía una gravedad superior a la estimada en una primera exploración en el vestuario.

Las pruebas médicas complementarias dictaminaron la necesidad de parar por completo, apartándolo de toda la gira europea de tierra batida y frustrando el plan original del jugador, cuya meta prioritaria era regresar en plenas facultades para la competición sobre hierba con un margen de algo más de un mes respecto al inicio del tercer grande del año.

La prolongación de este periodo de inactividad obligatoria acarrea, además, consecuencias directas e inmediatas sobre el posicionamiento del tenista en la clasificación de la ATP. Al confirmarse su ausencia definitiva en el club londinense y en las pistas de Queen's, Alcaraz no tendrá la oportunidad de defender los puntos cosechados durante la pasada temporada en el territorio británico, perdiendo de golpe un montante de 500 puntos correspondientes a su condición de último campeón en Queen's, a los que se sumarán otros 1.300 puntos derivados de la final alcanzada sobre el césped de La Catedral de Wimbledon, un factor que condicionará su estatus en los próximos sorteos de cuadros principales.

El periodo de baja más prolongado de Alcaraz desde el parón de la temporada

Con este nuevo contratiempo médico, el tenista murciano se enfrenta oficialmente al intervalo temporal más extenso alejado de la competición desde que dio el salto al profesionalismo. Hasta la fecha actual, su mayor periodo de inactividad se remontaba al tramo comprendido entre los últimos meses del año 2022 y los compases iniciales de 2023, ciclo en el que completó un parón total de juego de tres meses.

En la memoria del circuito figuran otros percances físicos sufridos por el jugador, como la lesión en el antebrazo acaecida hace dos campañas durante su entrenamiento inaugural en Montecarlo, percance que le privó de actuar en el Principado, Barcelona y Roma, obligándole a competir con molestias en el Mutua Madrid Open antes de asaltar Roland Garros y adjudicarse su primera Copa de los Mosqueteros. Asimismo, en el año 2025 un problema en el músculo aductor padecido en Barcelona le forzó de igual modo a perderse la cita de la Caja Mágica madrileña, regresando a tiempo para el torneo de Roma.

No obstante, para encontrar la última ausencia de Carlos Alcaraz en un torneo de máxima categoría por prescripción médica es necesario remontarse al Abierto de Australia de 2023, ocasión en la que una dolencia en el músculo semimembranoso de la pierna derecha sufrida durante la pretemporada truncó su participación, llegando tras un cierre de año previo condicionado por un desgarro en el oblicuo interno que provocó su retirada en el Masters 1000 de París-Bercy y su ausencia en las ATP Finals y la Copa Davis, antes de reaparecer meses después en las pistas del torneo de Buenos Aires.